Miércoles, 08 Abril 2026
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Los afectados consideran que no debe realizarse hasta tanto no se resuelva la querella que presentaron contra la promotora y el banco que ejecutó la hipoteca

Lancelot Digital
Foto: Archivo Lancelot

Los compradores de pisos del polémico edificio Siglo XXI, situado frente a la playa El Reducto de Arrecife, exigen que se paralice la subasta de ese inmueble, que se está realizando en cumplimiento de la ejecución bancaria de la hipoteca por parte de Banesto, ante el impago de los promotores. Esa subasta debería paralizarse, según los afectados, porque la Justicia ha admitido a trámite una querella presentada por ellos en torno a la situación de ese edificio, ante lo cual entienden que el proceso sobrevenido por la ejecución de la hipoteca no debería seguir adelante hasta tanto se resuelva la mencionada querella.

La subasta ya ha tenido su primera convocatoria, que ha quedado desierta ya que no ha habido ofertas, y está previsto que este lunes se celebre la segunda, que si también queda desierta tendrá una tercera, en ese caso ya sin precio base. Pedro Domingo Quintana López, uno de los afectados, explica que ellos han interpuesto una querella “por supuesta apropiación indebida y otros posibles delitos, contra Banesto y Masar Canarias (la promotora), y se supone que una vez admitida a trámite una querella por falsedad en el título hipotecario el notario está obligado a paralizar la subasta para evitar daños a terceros, pero eso no se ha hecho”.

“El notario, Enrique Javier Pérez Polo, ha mandado una carta al juzgado muy ambigua en la que solicita que dice que no se paralizará el procedimiento. Nosotros, a través de nuestra abogada Rosa Callero Cañada y de nuestro procurador Joaquín González, presentamos un escrito al juez asegurando que la interpretación que quiere dar el notario para continuar con la subasta no es cierta, y le pedimos que paralice la subasta porque es lo que hay que hacer una vez que se ha admitido a trámite la querella. En mi opinión debería paralizar la subasta el notario, que es el que se está encargando de la ejecución hipotecaria, pero en caso de no ser así debería hacerlo el juez, porque entiendo que se nos está perjudicando“, agrega Quintana López.

Según este portavoz de los afectados, Banesto “quiere quedarse con la totalidad del edificio, obviando que hay 12 millones de euros que nos pertenecen a todos aquellos que hemos comprado pisos en el inmueble, y que además 30 de nosotros tenemos una sentencia firme del Tribunal Superior de Justicia de Canarias que señala que nos tienen que devolver esas cantidades”.

En caso de que no se paralice el proceso, al haber quedado desierta la primera subasta por un valor de 55,5 millones de euros, se da paso a esta segunda subasta, en este caso por un 75 por ciento del valor de la anterior, es decir unos 41 millones de euros. Si tampoco hubiera comprador en esa ocasión, se celebraría una tercera subasta, el 5 de junio, sin sujeción a tipo y en la que, tal y como estiman los propietarios, el banco trataría de recuperar los 33 millones de euros invertidos con el crédito hipotecario concedido en su momento.


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