Domingo, 05 Abril 2026
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Es para “mantener abierta una vía de negociación”, según afirman.

Emplazan al ministro José Blanco a buscar una solución “en las próxima 48 horas”. Crece la preocupación en el sector turístico

Lancelot Digital
Foto: Lancelot

Los controladores aéreos han decidido este miércoles aplazar la decisión que estaba previsto adoptarían este día acerca de cuándo y por cuento tiempo realizarán la huelga que fue aprobada por la casi totalidad de los trabajadores del sector en la votación que realizaron el pasado martes. El aplazamiento de esta decisión ha sido adoptado “para mantener abierta la vía del diálogo”, según los representantes sindicales, que han emplazado al ministro de Fomento, José Blanco, a encontrar una solución “en las próximas 48 horas”.
Por lo tanto, los controladores, que protestan por las modificaciones de sus condiciones laborales, han asegurado que “está en manos del ministro de la decisión de que la junta convoque o no la huelga”, según ha señalado el portavoz del sindicato Usca, Daniel Zamit, quién ha hecho un llamamiento a José Blanco para que los reciba “en las próximas 48 horas y desatasque la situación”, al tiempo que ha advertido que éste es “el último aviso”.
El portavoz ha dicho además que el sector es “consciente” del desastre que supondría para la economía española la realización de una huelga en plena temporada alta del turismo, pero ha dejado claro que los controladores están dispuesto a anteponer su interés particular al interés general, al afirmar que en tal caso, “los pasajeros y las compañías aéreas tendrán que pedir cuentas a Blanco, quien está empleando al colectivo como pantalla para recibir todos los puñetazos del sector”.
El representante sindical no ha explicado, no obstante, por qué si están “sufriendo condiciones laborales abusivas desde hace seis meses”, como él mismo ha afirmado, han decidido convocar a la huelga en agosto, y no antes ni después, siendo este el mes en el que una medida de fuerza de tal tipo podría ser catastrófica para la ya muy maltrecha economía española, tal como ya han señalado desde el sector turístico, que está muy preocupado por la actitud de los controladores.


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