Martes, 07 Abril 2026
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Desprendimientos de fachada, caída de planchas y cables de telefonía y electricidad desprendidos son algunas de las consecuencias

 

  • Lancelot Digital

 

Los vientos de hasta 75 kilómetros por hora que se vivieron este martes en Lanzarote, y que está previsto que continúen durante toda la jornada del miércoles, dejaron tras de sí todo un rastro de consecuencias.

 

 

A lo largo de la tarde, los Bomberos atendieron diferentes llamadas ciudadanas, alertados a través del Consorcio de Seguridad y Emergencias.

 

 

Uno de los más llamativos fue el desprendimiento de una fachada del Hotel Barceló de Costa Teguise, en la Avenida del Mar de la localidad turística. Al llegar al lugar, una vez alertados, ya estaban desplazados en la zona agentes de la Policía Local y el propio personal de mantenimiento del establecimiento había acordonado la zona.

 

 

Se comprobó que se habían desprendido varios paneles de aluminio de gran tamaño del muro de cortina, provocando la rotura de dos cristales, a bastante altura y con un alto riesgo debido a las fuertes rachas de viento. Se procedió a asegurar los paneles mediante tornillos y eslingas y se retiró el cristal.

 

También durante la tarde, fueron alertados de que varias planchas del techo de la gasolinera Combustibles Canarios de Uga, ubicada en la LZ2, se encontraban sueltas y, debido al viento, corrían el riesgo de caer a la vía pública y herir a alguien.

 

 

Se procedió a retirar una de ellas y a sujetar el resto con tornillos y arandelas. Una vez aseguradas todas las planchas, se comunicó al encargado de la gasolinera el trabajo realizado y se le aconsejó revisar todo el techo para reparar algunos desperfectos.

 

Además, los Bomberos atendieron la caída de un cable de electricidad en Montaña Blanca que no permitía el tránsito de vehículos por un camino de tierra. Procedieron mediante la ayuda de la auto escalera a fijar el cable de forma provisional con cuerda, en el lugar inicial. Acudieron al lugar gentes de la Guardia Civil.

 

 

También se ocuparon de fijar un cable de telefonía en San Bartolomé que se había soltado de su anclaje, impidiendo el paso de los vehículos. Se fijó al poste de sujeción con varias bridas y se dio por finalizado el servicio.


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