Los lanzaroteños perderán más de 1.000 euros por la carestía de la vida
La inflación de mayo se vuelve a disparar y hace más pobres a los ciudadanos
- Lancelot Digital
Si hace un año el kilo de plátanos de primera clase se podía encontrar en los supermercados a 1,40 euros, ahora no se consigue por menos de 2,20 euros. La causa es la inflación galopante que se ha registrado en estos últimos meses, por encima del 7%, rompiendo todas las previsiones del Gobierno de Pedro Sánchez que ve en esa carestía de la vida de los españoles un gran problema. Lo cierto es que los ciudadanos son ahora más pobres por la inflación y no hay más que ver sus cuentas diarias: poner gasolina les supone al menos diez euros más, comprar alimentos, unos quince euros por compra y pagar el alquiler, una media de cien euros más al mes.
En efecto, el Índice de Precios de Consumo (IPC) ha subido su tasa interanual cuatro décimas, hasta el 8,7 %, por el encarecimiento de las gasolinas y de los alimentos, según los datos avanzados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). De este modo, la inflación retoma en este mes de mayo los ascensos después de que en abril se moderara 1,5 puntos de golpe, hasta situarse en el 8,3 %. La cifra de mayo, deberá ser confirmada a mediados de junio, está 1,1 puntos por debajo del pico de marzo, cuando el IPC llegó al 9,8 %, su tasa más alta en casi 37 años.
Según el INE, la escalada se debe, principalmente, a las subidas de los precios de los carburantes y de los alimentos y bebidas no alcohólicas, mayores que las experimentadas hace un año. En cambio, bajaron los precios de la electricidad, frente al repunte registrado en igual mes del año pasado.
La semana pasada, el precio medio de la gasolina en España tocó un nuevo máximo histórico al situarse en 1,94 euros por litro, alcanzando cifras inéditas por segunda semana consecutiva, mientras que el diésel, a pesar de bajar un 1,06 %, hasta los 1,867 euros el litro, siguió superando la media europea (1,856 euros el litro).
Los precios que pagan los consumidores no alcanzan este récord por el descuento obligatorio de 20 céntimos que aprobó el Gobierno, cuya aplicación está vigente desde el 1 de abril. A pesar de ello, la escalada de los carburantes en las últimas semanas se ha 'comido' gran parte de esa ayuda.
El INE incorpora una estimación de la inflación subyacente (sin alimentos no elaborados ni productos energéticos), que aumentó en mayo medio punto, hasta el 4,9 %, su valor más alto desde octubre de 1995. De este modo, la subyacente se sitúa casi cuatro puntos por debajo de la tasa del IPC general.
El catedrático de Economía, Santiago Carbó, explica en TVE que el Banco Central Europeo actuará para intentar controlar los precios y que buena parte de la inflación es importada, pero es preocupante la tendencia de la subyacente, que sigue al alza.
Carbó añade que la medida del descuento de 20 céntimos sobre el precio final de los carburantes no ha tenido el efecto esperado porque siguen al alza.
Entre las causas de la espiral inflacionista se encuentran los márgenes de beneficio de las empresas. Las decisiones empresariales de mantener el margen de ganancia cuando los costes de las materias primas suben por la guerra en Ucrania provocan que suban los precios.
En tasa mensual, el IPC registró en mayo un repunte del 0,8 % respecto a abril, en contraste con la rebaja del 0,2 % experimentada el mes anterior.
El Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) situó su tasa interanual en el 8,5 % en mayo, dos décimas más. En tasa mensual, el indicador adelantado del IPCA aumentó un 0,7 % con respecto a abril.
El INE publicará los datos definitivos del IPC de mayo el próximo 10 de junio.
El Gobierno mantiene que la inflación irá desacelerándose
El Gobierno mantiene la previsión de que la inflación irá desacelerándose progresivamente durante la segunda parte del año, "sin descartar oscilaciones durante los meses de verano" derivadas de posibles efectos base y teniendo en cuenta la alta incertidumbre del contexto económico global.
Tras conocer que el Índice de Precios al Consumo (IPC) escaló en mayo hasta el 8,7% por el encarecimiento de gasolinas y alimentos, fuentes del Ministerio de Asuntos Económicos destacan que esta tasa de variación interanual en el quinto mes del año está por debajo del máximo registrado en el pasado mes de marzo.
El Ejecutivo ha defendido así que las medidas de respuesta al impacto de la guerra "claramente están limitando el alza de los precios" y ha asegurado que la próxima entrada en vigor de la limitación de los precios de la electricidad en el mercado mayorista proporcionará "un seguro adicional" ante posibles alzas del precio de la energía en los mercados internacionales.