Martes, 21 Abril 2026
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Falleció en 1945 en México, donde estaba exiliado

  • Lancelot Digital

 

“Los entierros no son momentos alegres, pero este sí”. Así explicaba Luis Blas Cabrera, nieto del físico lanzaroteño de la primera mitad del siglo XX, la llegada de los restos del conejero al cementerio de San Luis, en La Laguna (Tenerife), tras su traslado desde México.

 

Nació en Arrecife (Lanzarote) en 1878 y su niñez y juventud las pasó en La Laguna, antes de doctorarse en Ciencias Físicas en Madrid, donde fue rector de la Universidad Central, presidente de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, miembro de la Sociedad Española de Física y Química y miembro de la Academia Española.

 

En 1937 se exilió en Francia, país que abandonó para trasladarse a México en 1941, el mismo año en el que el régimen franquista le desposeyó de todos sus títulos y reconocimientos académicos, que no le fueron restituidos por el Gobierno español hasta 2018.

 

Franco nunca le permitió volver y únicamente autorizó que en 1941 cruzara el país en tren para embarcarse en Lisboa hacia México donde falleció en 1945. Allí recibió una cátedra que le permitió enseñar en la Universidad mientras él y su legado eran olvidados por España.

 


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