Domingo, 26 Julio 2026
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Dos millones de personas colapsaron el centro de Madrid para dar la bienvenida a los jugadores de la Selección española

  • Lancelot Digital

 

La locura comenzó a ras de pista. Pasadas las dos y media de la tarde, el avión de los campeones del mundo tomaba tierra en Barajas. El capitán Rodri Hernández y el seleccionador Luis de la Fuente abrían las puertas desatando la primera gran ovación al asomar la ansiada Copa del Mundo.

Tras cumplir de manera exprés con las visitas institucionales a la Familia Real en la Zarzuela y al presidente del Gobierno en la Moncloa, los futbolistas se despojaron del protocolo. Camiseta de paseo puesta y arriba: a la guagua descapotable.

Por delante, un auténtico mar de camisetas rojas. Dos millones de personas colapsaron las arterias de la capital en una rúa inolvidable. Abrazos, bengalas y agua para combatir el calor en una caravana donde Borja Iglesias ejercía de DJ improvisado.

El clímax llegó al pisar una abarrotada Plaza de Cibeles. Los jugadores saltaron al escenario uno a uno. Hubo tiempo para las risas con el show musical de Marc Cucurella, el manteo a Luis de la Fuente tras cantar a Julio Iglesias, y también para las lágrimas, con un emotivo recuerdo del capitán a la pequeña María Caamaño.

Con Aitana cantando en directo y la copa de nuevo tocando el cielo de Madrid, España cerró la fiesta de una segunda estrella que ya es eterna.


PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
×