Miércoles, 08 Abril 2026
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Ana Morales, madre de dos hijas de 13 y 16 años, lucha para conseguir que Bankia le dé la dación en pago y un alquiler social

 

Yolanda Téllez

Fotos: PAH Lanzarote

 

Como si tuviera un hacha sobre su cabeza. Así dice sentirse Ana Morales, una mujer que desde el pasado mes de julio se ha postrado cada día ante la oficina de Bankia de Puerto del Carmen para conseguir una dación en pago y un alquiler social.

 

Precisamente, por su caso, es por el que miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca protestaban este jueves en esta sucursal bancaria. Una protesta que acabó con la detención de la portavoz de este movimiento en Lanzarote, Cristina Cividanes, tras negarse a abandonar la oficina bancaria, después de que la Guardia Civil se personara tras una denuncia del director del banco. Cividanes fue acusada de allanamiento de morada de persona jurídica, desobediencia y desorden público, pero también Ana y otras tres compañeras fueron denunciadas.

 

Esta mujer, madre de dos niñas de 13 y 16 años, compró una casa en 2003 en el barrio de San Francisco Javier y pidió una hipoteca a Bancaja, ahora Bankia, por 94.000 euros. En 2008 cambió de trabajo y su situación ecomómica se vio empeorada, por lo que empezó a ver que iba a tener problemas para hacer frente al pago de la hipoteca pues, además, su ex marido, que hasta entonces le pasaba algo de dinero, ya no le podía pasar.

 

Así, en 2011 decidió acudir al banco para negociar las condiciones de la misma y que le ampliaran las cuotas, pero el banco se negó, y un año más tarde, en septiembre de 2012, llegaron los problemas.

 

Entonces, Ana se vio en la imposibilidad de pagar y no hizo frente a cuatro cuotas que, según señala, eran de unos 444 euros cada una. “No es mucho, pero mi sueldo tampoco es tanto, y con las niñas, la luz, el agua... no podía”, afirma.

 

Fue en ese momento cuando el banco inició un procedimiento de ejecución hipotecaria. La resolución le llegó a Ana hace unos días y la justicia le daba la razón a Ana, parando el proceso de desahucio al entender que las cláusulas de la hipoteca eran abusivas. Sin embargo, Ana afirma que esto no soluciona nada, pues la deuda está ahí y además está segura de que el banco recurrirá la sentencia.

 

Por ello, pide la dación en pago y el alquiler social, pero apunta que lo único que le han ofrecido hasta ahora es una novación, “que es una auténtica estafa”. “Sí, las cuotas son mínimas, pero es más de lo mismo, una nueva hipoteca. A mí no me gustaría perder la casa, pero dada la situación actual, no queda otra”, añade.

 

Ana explica que ya pagó 55.000 euros de su casa y, por ello, no entiende porque el banco no accede a su petición. “La casa está más que pagada porque no valdrá más de 40.000 euros, por lo que ellos no pierden nada”, señala.

 

Asimismo, Ana critica la actitud del director de la oficina bancaria de Puerto del Carmen. “Yo sé que no está en su mano la solución pero sí presionar para ello y no lo hace”, apunta esta mujer, quien cree que este hombre tiene “algo personal con el movimiento de la PAH”. “Hay a gente a la que le ha dicho a tí sí porque no vienes con la camiseta de la PAH y a una compañera, que consiguió la dación en pago, le dijo ese día que con esa camiseta no firmaba nada”, asegura.

 

Además, Ana afirma que también se siente “hostigada” por la Policía Local de Tías. “Nos visitan un montón de veces y eso no nos ha pasado en otras acciones en otros municipios. Nos dijeron que hata nos podíamos enfrentar a una multa de 700 euros”, asegura.

 

Aun así, y aunque afirma que está “en un sinvivir” y que “sus hijas lo están pasando muy mal”, Ana afirma que no se rendirá en su lucha. “No pararé hasta que consiga lo que pido”, concluye.


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