Martes, 09 Diciembre 2025
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Marcelino Vegas se enfrentaba este martes a un juicio contra la entidad bancaria, que podría llevarle a ser desahuciado de la casa donde vive con su mujer y su hijo de 17 años

 

Yolanda Téllez

Fotos: Jesús Betancort

 

“Me siento estafado por el Banco Popular”. Así se manifestaba en la mañana de este martes Marcelino Vegas Céspedes ante la puerta de los Juzgados de Arrecife, antes de enfrentarse a un juicio contra la entidad bancaria, que podría llevarle a perder su casa, donde vive con su mujer y su hijo de 17 años. “Espero que esto no ocurra”, mostraba esperanzado Marcelino, que espera que el contrato se declare nulo “por contener cláusulas abusivas”.  

 

Marcelino cuenta que pidió un préstamo para comprar su casa, pero el Banco Popular le obligó a firmar un IRS o SWAP (contrato de permuta financiero), “un producto tóxico” que ya ha tenido varias sentencias judiciales en contra. “Es ilegal, pero yo desconocía las consecuencias”, apunta.

 

“Cuando iba subiendo el Euribor, me iba subiendo a mí, cuando yo había firmado un documento que no me tenía por qué subir aunque subiera”, asegura Marcelino.  “En abril me llamaron diciendo que tenía que pagar 18.000 euros en la revisión que se me hacía en septiembre. Si pagaba en ese momento tenía que pagar 10.000 euros y me obligaron a pagarlos, porque si no iba a pagar 18.000 euros y el año siguiente 36.000 euros y así”, afirma.

 

Marcelino lleva batallando con ello desde 2010, cuando incluso “cayó en depresión”. Está en paro y él y su familia viven tan sólo con 426 euros que recibe de ayuda su mujer, la cual además “se le acaba el mes que viene”. Por su casa, ya ha pagado 70.000 euros, pero el banco le pide otros 100.000. “El banco me ha querido volver a engañar, ofreciéndome un alquiler social por tres años, de 250 euros, pero no me quita la deuda. Al fin y al cabo sería igual”.

Ahora, el banco quiere echar a Marcelino y a su familia de su casa, pero él espera que “esto no ocurra”. “Espero que la jueza valore mis circunstancias, que no tengo paro ni ayuda ni posibilidad de hacer frente a la hipoteca”, señala.  

 

Marcelino agradece además a los miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Lanzarote, quienes este martes se encontraban acompañándolo en los Juzgados, su ayuda. “Si no llega a ser por ellos no sé qué hubiera pasado con mi vida, porque esto yo ya no lo soportaba”.


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