Una potrilla de Lanzarote necesita ayuda para volver a caminar
Mercedita, acogida en La Casa de las Estrellas, sufre graves problemas en ambas rodillas y necesita una cirugía especializada
- Lancelot Digital
Mercedita lleva luchando por vivir desde el mismo día en que nació. Ahora necesita ayuda para librar una nueva batalla: volver a ponerse en pie y poder caminar.
Esta pequeña potrilla llegó al mundo siendo dismadura. Aunque nació al final de la gestación, su organismo y, especialmente, su aparato locomotor, todavía no habían alcanzado una maduración completa. Desde sus primeros días presentó problemas en sus cuatro extremidades y necesitó cuidados constantes.
Con el paso del tiempo, sus patas delanteras fueron evolucionando favorablemente. Sin embargo, la situación de las traseras comenzó a empeorar progresivamente.
Las últimas pruebas veterinarias han confirmado que Mercedita presenta graves problemas en ambas rodillas, entre ellos luxación de las rótulas. Una situación que actualmente le impide levantarse por sí sola.
Su veterinario, Pablo, ha decidido no tirar la toalla. Tras estudiar su evolución y consultar con especialistas, se ha planteado una posibilidad quirúrgica que podría permitirle recuperar movilidad y, sobre todo, mejorar su calidad de vida.
Pero la intervención requiere un proceso complejo, que incluye desplazamientos, pruebas veterinarias, hospitalización, medicación y rehabilitación.
Por eso, desde La Casa de las Estrellas, donde Mercedita ha crecido rodeada de cuidados, han puesto en marcha una campaña para recaudar fondos que permita afrontar la operación y todo el tratamiento posterior.
Sus responsables aseguran que cualquier ayuda, por pequeña que sea, puede marcar la diferencia. Y quienes no puedan realizar una aportación económica también pueden colaborar compartiendo la campaña para que llegue al mayor número posible de personas.
Mercedita ha luchado desde que nació y ahora tiene por delante una nueva oportunidad.
El objetivo es conseguir que pueda levantarse, caminar y tener la vida digna que merece.