"Nos sentimos traicionados, engañados, burlados… pensábamos que la iban a restaurar"
Demuelen una escalera centenaria esculpida por marineros en El Golfo
- Lancelot Digital
Indignación absoluta en el pueblo de El Golfo, al sur de Lanzarote. La retirada de una escalera histórica de acceso a la playa por parte de Costas ha desatado una ola de protestas. “Nos sentimos traicionados, engañados, burlados, porque se llevaba reclamando que se restaurara hace muchísimo tiempo. Yo recuerdo subir por esa escalera contando los escalones de dos en dos para ir a ayudar a mis tíos y a mi abuelo a varar los barcos. Toda la vida, han ignorado el esfuerzo de mi abuelo que fue el que puso cada una de esas piedras ahí, creyendo que era algo propio de las administraciones. Cuando yo me entero de la historia de esta escalera, hace ya mucho tiempo, y ahora veo lo que están haciendo con ella, no doy crédito”, asegura Nereida Cedrés, nieta del constructor.
La obra fue tallada a mano por Isidro Martín Morera, y sus dos hermanos para facilitar un bien común. “Se construyó como en el 1920, aproximadamente, por unos marineros que vinieron de Fuerteventura a afincarse entre Playa Blanca y el Golfo y que pusieron sus propios recursos, que muchas veces no tenían ni para comer, para construir esa escalera por un bien común. Se usaba para subir el pescado de la playa de abajo, como le decimos nosotros, al pueblo y repartir como correspondiera los trueques en los medios que habían en ese tiempo”, explica Cedrés.
La pieza respetaba los materiales locales con cero impacto visual. “Era una escalera de la que el mismísimo César Manrique estaría inmensamente orgulloso. Estaba totalmente adaptada, integrada y respetando el medio y sin ningún tipo de impacto visual”.
La familia denuncia que la demolición se ejecutó sin ningún tipo de consulta previa, desoyendo el valor sentimental de una estructura útil ayer y hoy. “Y yo me pregunto: ¿por dónde sacaron los escombros de esa playa? Por la cuesta. Porque esa cuesta también la hicieron los hijos de ese señor, de mi abuelo, mis tíos y los yernos”.
Mientras las administraciones como el Ayuntamiento de Yaiza piden explicaciones urgentes a Costas, la costa de El Golfo llora la pérdida de un trozo de su historia viva.