Nuevas colas en el aeropuerto de Lanzarote
Las retenciones de guaguas se suman a las esperas en el control de pasaportes y para coger un taxi
- Lancelot Digital
El aeropuerto César Manrique-Lanzarote suma nuevas imágenes de congestión. A las habituales colas de pasajeros en el control de pasaportes y las esperas para conseguir un taxi se añaden ahora las de guaguas de transporte discrecional y de recogida de turistas.
Las imágenes ponen el foco en la organización del transporte terrestre de una infraestructura que cerró 2025 con cerca de 8,9 millones de pasajeros, según Aena, frente a los 7,3 millones de 2019. Esta cifra contabiliza llegadas y salidas e incluye a turistas, residentes y otros viajeros.
El número de turistas es diferente: Lanzarote recibió en 2025 un total de 3.455.201 visitantes, según el Centro de Datos del Cabildo. De ellos, 1.759.291 procedían del Reino Unido, aproximadamente el 51 % del total.
El peso del mercado británico añade presión sobre los controles fronterizos. Tras el Brexit, estos viajeros deben pasar por el control de pasaportes correspondiente a las llegadas desde fuera del espacio Schengen.
En el exterior, las 84 licencias de taxi de San Bartolomé, tras la incorporación de doce nuevas autorizaciones en 2025, resultan escasas para responder a los momentos de mayor demanda del aeropuerto y atender también al resto del municipio. Las colas de viajeros esperando un vehículo evidencian la necesidad de reforzar la cobertura y mejorar la coordinación del servicio.
La congestión también muestra que las inversiones aeroportuarias previstas para 2027-2031 son ya más que necesarias a día de hoy. Aena ha propuesto destinar 327,4 millones de euros a actuaciones que incluyen ampliar los controles de seguridad y pasaportes, las zonas de embarque y la recogida de equipajes. Las esperas actuales reclaman que esa modernización alcance también los accesos y las zonas destinadas al transporte de viajeros.
La comparación con Fuerteventura aporta otra referencia: su ampliación permitió disponer de capacidad para ocho millones de pasajeros anuales, mientras que en 2025 registró unos 6,9 millones. Lanzarote necesita una planificación que resuelva las carencias actuales y deje margen para las necesidades futuras.