Objetivo: combatir la desertización de Lanzarote

La jornada mostró sobre el terreno distintas actuaciones orientadas a mejorar la salud del territorio y preservar enclaves de alto valor ecológico
- Lancelot Digital
El Cabildo de Lanzarote, a través de las Áreas de Medio Ambiente y Geoparque, celebró este viernes una jornada divulgativa con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente dirigida a personas usuarias del Centro Especial de Empleo Integra e Innova Laboral Canarias, con el objetivo de acercarles las principales acciones que se están desarrollando en la Isla para frenar la desertización y proteger el patrimonio natural insular.
La actividad comenzó con una visita al vivero de Máguez, donde los participantes conocieron el trabajo que se realiza para la producción y conservación de especies vegetales autóctonas destinadas a proyectos de restauración ambiental. Durante la jornada también asistieron a una charla informativa sobre los procesos de degradación del suelo que afectan a Lanzarote y las medidas impulsadas por el Cabildo para mitigar sus efectos y favorecer la recuperación de los ecosistemas más vulnerables.
Asimismo, tuvo lugar un coloquio junto a técnicos y agentes de Medio Ambiente, quienes explicaron las distintas actuaciones que se desarrollan actualmente en la Isla y respondieron a las preguntas planteadas por los asistentes.
Posteriormente, el grupo se trasladó a las Cumbres de Famara para conocer sobre el terreno los avances del proyecto de restauración ecológica que el Cabildo desarrolla desde 2024 junto a Gesplan en una de las zonas de mayor valor ambiental de Lanzarote.
El consejero de Medio Ambiente, Samuel Martín, destacó la importancia de promover este tipo de iniciativas divulgativas para acercar la gestión ambiental a la ciudadanía. "Queremos que la población conozca, de primera mano, los desafíos a los que se enfrenta nuestro territorio y el trabajo que estamos realizando para protegerlo. La conservación del medio ambiente es una responsabilidad compartida y la sensibilización es una herramienta fundamental para lograrlo", señaló.
Martín añadió que "el Día Mundial del Medio Ambiente es una oportunidad para poner en valor proyectos que contribuyen a mejorar la salud de nuestros ecosistemas y que tendrán un impacto positivo en el futuro de Lanzarote. Actuaciones como la que se desarrolla en Famara demuestran que es posible recuperar espacios degradados mediante soluciones basadas en el conocimiento técnico y la restauración de los procesos naturales".
Restaurar el suelo para frenar la desertización
Las Cumbres de Famara constituyen uno de los enclaves con mayor biodiversidad de Lanzarote gracias a las condiciones ambientales que genera su altitud y la humedad asociada a esta zona del norte de la Isla. Sin embargo, durante décadas este espacio ha sufrido un importante proceso de degradación provocado por la erosión del suelo, agravado por la acción del viento, las lluvias intensas y la presión ejercida por herbívoros como cabras y conejos.
Con una inversión cercana a los 900.000 euros, provenientes de fondos FDCAN, el proyecto que impulsa el Cabildo de Lanzarote junto a Gesplan actúa sobre una superficie de tres hectáreas distribuidas en diferentes parcelas entre El Bosquecillo y Montaña Aganada. El objetivo principal es recuperar la capacidad del terreno para retener agua, frenar la pérdida de suelo fértil y favorecer la regeneración natural de la vegetación.
Para ello, los trabajos se centran en mejorar las propiedades físicas y biológicas de un suelo altamente degradado y con escasa capacidad de infiltración. Las actuaciones incluyen la incorporación de materia orgánica y otros materiales naturales que contribuyen a aumentar la permeabilidad del terreno, reducir la escorrentía superficial y favorecer el desarrollo de microorganismos esenciales para la fertilidad del suelo.
Paralelamente, desde el vivero de Máguez se ha llevado a cabo la recolección y germinación de semillas de especies autóctonas y endémicas de la zona. Una vez completado su proceso de crecimiento y aclimatación, estas plantas son trasladadas a las parcelas de restauración para contribuir a la recuperación del ecosistema.
Entre las más de treinta especies cultivadas destacan la margarita de Famara, el cerrajón, la tabaiba, la lavanda o el bejeque, todas ellas fundamentales para estabilizar el suelo y favorecer la recuperación de la biodiversidad característica de este espacio natural. Las áreas de plantación cuentan además con vallados de protección para evitar daños causados por herbívoros y garantizar el correcto desarrollo de la vegetación.
"El trabajo que estamos desarrollando en Famara no solo busca recuperar una zona concreta, sino generar conocimiento y experiencias que puedan aplicarse en otros espacios afectados por la erosión", explicó Samuel Martín.
"La desertización es uno de los principales retos ambientales de Lanzarote y debemos actuar para restaurar nuestros suelos, conservar la biodiversidad y garantizar que las futuras generaciones puedan disfrutar de un territorio más resiliente y mejor preparado frente al cambio climático", concluyó el consejero de Medio Ambiente.