Otro día fatídico para Sánchez y el PSOE
La detención de la “fontanera del PSOE”, Leire Díaz, se suma a los numerosos casos de corrupción que afectan al gobierno socialista
- Lancelot Digital
La jornada de ayer volvió a convertirse en otro día especialmente complicado para el PSOE de Pedro Sánchez. El partido y el propio presidente atraviesan uno de sus momentos más delicados, atrapados entre casos de corrupción y denuncias por acoso sexual que afectan a personas de su entorno más próximo.
El golpe más reciente llegó con la detención de Leire Díaz, conocida como la fontanera del PSOE, y del expresidente de la SEPI, hombre de confianza de la vicepresidenta María Jesús Montero. Apenas unas horas después, se hacía pública la dimisión del presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé, tras denuncias internas de varias trabajadoras por presunto acoso sexual. Su salida se suma al caso de Paco Salazar, figura clave en el núcleo más próximo a Sánchez.
Estos episodios se añaden a un listado ya preocupante: dos ex secretarios de Organización del PSOE, José Luis Ábalos y Carlos Cerdá, han pasado por prisión, el primero junto a su exasesor Koldo García.
El clima interno es cada vez más tenso. Especial malestar expresan sectores del socialismo —en especial cuadros y representantes vinculados a áreas de igualdad— por la gestión que Ferraz ha hecho del caso Salazar. Varios analistas, incluidos algunos procedentes de medios afines a la izquierda, coinciden en que Sánchez atraviesa el peor momento político desde que llegó a la Presidencia del Gobierno.
Pese a la gravedad del escenario, el mensaje transmitido desde Moncloa a dirigentes y militantes es mantener la calma, evitar caer en el nerviosismo y seguir aplicando el conocido "manual de resistencia". El objetivo declarado: agotar la legislatura hasta 2027. Sin embargo, incluso voces próximas al aparato dudan ya de que sea posible, dada la creciente fragilidad parlamentaria del Ejecutivo.