Profesores y alumnos del centro educativo de Argana dejan como nuevo un parque que estaba casi inutilizable
Lancelot Digital
El parque de las 100 viviendas protegidas de Argana Alta ha pasado de ser un espacio público casi inutilizable, por la gran suciedad y el deterioro que presentaba, a ser un lugar por donde da gusto pasar o estar, y que además transmite ahora un mensaje de solidaridad.
Los responsables de este cambio radical son los profesores y alumnos del CEO de Argana, quienes con sus propias manos recuperaron el parque.
Así, esta comunidad educativa realizó una limpieza general, podó los árboles y las plantas allí donde era necesario, y adecentó el lugar en general.
Pero eso no fue todo, ya que también pintaron los muros del parque, y con una temática, ya que ilustran un cuento que fomenta la solidaridad.
“Este parque ahora cuenta un cuento, con un mensaje de solidaridad, que se llama ‘Si juntásemos todas las camas del mundo’, que significa que si lo hiciéramos, nadie dormiría en la calle, y finalmente, si juntásemos todas las cacerolas del mundo, nadie pasaría hambre. Esa es la historia que cuentan ahora los muros de este parque”, señala Ángeles García, profesora de artes plásticas del CEO de Argana y ‘alma’ de esta particular iniciativa, que también supuso una experiencia muy positiva para los alumnos.