Reclaman limitar las excursiones en buggies y quads para proteger el campo de Lanzarote

La Asociación del Vino y el Queso exige que la agricultura y la ganadería tengan prioridad sobre el turismo motorizado
- Lancelot Digital
La Asociación de Amigos del Vino y el Queso de Lanzarote ha reclamado al Cabildo una regulación más estricta de las excursiones en buggies, quads y otros vehículos motorizados que circulan por el medio rural de la isla. La entidad ha presentado formalmente sus alegaciones para exigir que las actividades agrícolas y ganaderas tengan prioridad sobre los usos turísticos y recreativos del territorio.
La asociación advierte de que estas excursiones pueden interferir en las labores del campo, deteriorar los cultivos y poner en riesgo la conservación de algunos de los paisajes agrícolas más representativos de Lanzarote. Por ello, considera necesario establecer límites claros a la circulación de vehículos turísticos en espacios especialmente sensibles.
Su presidente, Mario Pérez Hernández, defiende que «el territorio agrícola debe estar, ante todo, al servicio de quienes lo trabajan y lo mantienen. Las actividades turísticas motorizadas no pueden tener prioridad sobre la actividad agrícola y ganadera ni sobre la conservación de nuestro patrimonio rural».
Entre los espacios para los que solicita una protección específica figuran La Geria, el Jable, los enarenados tradicionales, los cultivos del Malpaís de La Corona y las vegas agrícolas de Guatiza y Femés. La entidad considera que estos enclaves, de especial valor agrícola, paisajístico y cultural, necesitan medidas que eviten el deterioro de los suelos y las afecciones a las explotaciones.
Rutas delimitadas y mayor vigilancia
Entre las propuestas trasladadas al Cabildo se encuentra la creación y publicación de una red oficial de rutas autorizadas para vehículos a motor, así como la delimitación de zonas de especial sensibilidad en las que se establezcan restricciones estrictas a las excursiones organizadas.
La asociación también reclama mecanismos efectivos de vigilancia y control, además de la participación de agricultores, viticultores y ganaderos en la elaboración y seguimiento de la futura normativa. Asimismo, insiste en la necesidad de garantizar que los profesionales del sector primario puedan acceder a sus explotaciones y desarrollar su trabajo sin interferencias.
Pérez Hernández aclara que estas reivindicaciones no suponen un rechazo general al turismo. «No estamos ante una confrontación entre turismo y agricultura. Estamos defendiendo una prioridad razonable: garantizar la conservación del territorio y el trabajo de nuestros agricultores, viticultores y ganaderos, y ordenar las actividades turísticas motorizadas para que puedan desarrollarse allí donde sean compatibles con esos objetivos», señala.
Finalmente, la Asociación de Amigos del Vino y el Queso recuerda que buena parte del paisaje rural de Lanzarote se conserva gracias al trabajo diario de quienes mantienen los cultivos, los muros de piedra y los caminos agrícolas. Por ello, espera que el Cabildo incorpore sus propuestas a la futura regulación y garantice la protección del campo frente a los posibles efectos de las actividades turísticas motorizadas.