Regreso al campo y relevo generacional en Café de Periodistas
Dos jóvenes lanzaroteñas reivindican el sector primario como una oportunidad de vida pese a su dureza
- Lancelot Digital
No todo está perdido en el campo. Todavía hay jóvenes —y especialmente mujeres— que apuestan por el sector primario, como quedó demostrado en el Café de Periodistas. Dos lanzaroteñas, una camellera de Uga, Carla Morales, de 25 años, y otra agricultora, Tania Delgado, de 23, evidenciaron que dedicarse al campo tiene recompensas, pese a la dureza del trabajo.
Morales, que ha crecido vinculada al mundo camellar, lo resume desde la experiencia: “He crecido entre los camellos. No tengo ningún recuerdo que no esté en ellos. Es durísimo, pero estoy encantada”. Una dedicación que exige jornadas intensas desde primera hora del día: “Si es un día fuerte, antes de las seis ya estamos allí. Paras para comer algo y por la tarde vuelves otra vez”.
La joven también puso el foco en el desconocimiento que aún rodea a este animal emblemático de la isla: “Hay un desconocimiento muy grande. Las jornadas me sirvieron para verlo, tanto en jóvenes como en adultos. Hay que darle más visibilidad para que nuestra gente, los niños y los jóvenes, puedan conocer a este animal maravilloso”.
Carla Morales participó recientemente en las jornadas del Día del Campo celebradas en la Granja Experimental del Cabildo, donde impartió charlas sobre el camello canario dirigidas a estudiantes y público general. Allí pudo comprobar de primera mano esa falta de conocimiento en torno a la especie.
En relación con las denuncias de colectivos animalistas contra la actividad camellar turística, evitó la confrontación directa, aunque defendió el trabajo del sector: “Sin entrar en esa polémica, creo que se desconoce mucho el vínculo y el trabajo que hacemos con los camellos. Tenemos protocolos de bienestar animal estrictos y controles veterinarios periódicos. Yo soy la primera que pide que se castigue a quien maltrata”.
Morales insiste en que no se puede generalizar: “Para mí son compañeros más. Los reconozco a todos, tienen su nombre y sé cómo se comporta cada uno. Son animales muy inteligentes y sensibles. No me gusta que se condene a todo un colectivo, porque al final también se condena a una especie que seguimos manteniendo viva”.
El relevo generacional sigue siendo uno de los grandes desafíos del campo. En este sentido, el Cabildo de Lanzarote, a través del área de Agricultura que dirige su presidente, Oswaldo Betancor, trabaja para que el regreso al sector primario, tanto en la ganadería como en la agricultura, deje de percibirse como un castigo y se convierta en una verdadera oportunidad para vivir de la tierra.