¿Sabías qué función tenía el taro del Charco del Palo?

El Cabildo insta al Ayuntamiento de Haría a que incorpore este elemento patrimonial a su catálogo municipal, incrementando además su protección
- Lancelot Digital
Mucho antes de convertirse en un elemento del paisaje de Charco del Palo, el conocido como Taro de la Atalaya o de las Tabaibas cumplió una función vinculada a la vigilancia del litoral. Su posición elevada y su dominio visual sobre la costa lo convertían en un punto estratégico desde el que se podía controlar la llegada de embarcaciones y alertar de posibles desembarcos, en una época en la que las incursiones de piratas y corsarios constituían una amenaza habitual para las islas.
Los taros eran construcciones tradicionales realizadas en piedra seca, levantadas sin argamasa y estrechamente vinculadas a la vida cotidiana de agricultores y pastores. Además de servir como refugios temporales y espacios de vigilancia, podían utilizarse para guardar herramientas y otros útiles relacionados con las labores agrícolas y ganaderas. El taro de Charco del Palo constituye, por tanto, un testimonio de la manera en la que generaciones de lanzaroteños se adaptaron a un territorio marcado por la dureza del clima, la escasez de recursos y la necesidad de protegerse y aprovechar cada rincón del paisaje.
Ahora, este elemento patrimonial ha vuelto a llamar la atención, aunque por un motivo muy distinto. El Cabildo de Lanzarote, a través de la Inspección Insular de Patrimonio Histórico, ha comunicado formalmente al Ayuntamiento de Haría los valores patrimoniales del conocido como Taro de la Atalaya o de las Tabaibas y le ha instado a incorporarlo al Catálogo Municipal de Bienes Patrimoniales Culturales.
La actuación de la Institución insular se inició después de que varios vecinos alertaran de la existencia de la construcción y mostraran su preocupación por un proyecto autorizado en la parcela donde se ubica. Tras solicitar y analizar el expediente urbanístico, el Cabildo ha concluido que las actuaciones previstas —la apertura de un nuevo vial y la ejecución de sus acerados— no afectan físicamente de forma directa al taro.
No obstante, el informe de la Inspección Insular de Patrimonio Histórico reconoce los importantes valores históricos, etnográficos, arqueológicos y paisajísticos de la construcción y recuerda la obligación legal del Ayuntamiento de Haría de proceder a su inclusión en el catálogo municipal, conforme establece la Ley 11/2019 de Patrimonio Cultural de Canarias.
El Cabildo destaca que el taro es un ejemplo relevante de la arquitectura tradicional de piedra seca de Lanzarote, vinculado históricamente a las actividades agrícola y ganadera. La Institución insular también ha trasladado al Ayuntamiento su disposición a colaborar técnicamente en su correcta protección y ha recordado que cualquier actuación administrativa que pudiera afectar al bien deberá ser comunicada al Cabildo.
La localización y puesta en valor de este elemento patrimonial ha sido posible gracias al aviso de varios vecinos. Una muestra de que, en ocasiones, son quienes viven y recorren el territorio los primeros en descubrir —o redescubrir— las pequeñas piezas que ayudan a contar la gran historia de Lanzarote.