«La vivienda no se resuelve con anuncios electorales»
La representante de los constructores reclama financiación pública y alerta del desplome de la construcción de viviendas en Canarias
- Lancelot Digital
La crisis de la vivienda en Canarias no se solucionará con promesas políticas, sino con inversión pública suficiente para construir viviendas a precios asequibles. Así lo defendió María de la Salud Gil, presidenta de la Asociación de Empresarios y Promotores de la Construcción de las Islas Orientales, durante su intervención en el programa 'Café de Periodistas' de Lancelot Televisión.
Gil fue contundente al señalar que, sin financiación y presupuestos públicos, será imposible resolver un problema que afecta cada vez a más familias, especialmente a las clases medias. "Todos los problemas se resolverían si hubiera una apuesta de fondos públicos suficiente y apropiada para hacer viviendas asequibles", afirmó.
La representante empresarial explicó que los costes de construcción han aumentado un 40%, lo que dificulta que los promotores puedan ofrecer viviendas a precios que los ciudadanos estén en condiciones de pagar. "Hay una brecha enorme entre la solvencia de la demanda y nuestra capacidad de promover viviendas a precios asequibles", advirtió.
Canarias necesita hasta 12.000 viviendas nuevas al año
Salud Gil puso cifras a la magnitud del problema. Según sus estimaciones, Canarias necesitará 150.000 nuevos hogares hasta 2039, lo que obligaría a construir entre 10.000 y 12.000 viviendas anuales.
Para alcanzar una producción de 10.000 viviendas al año, planteó la necesidad de movilizar unos 450 millones de euros anuales de financiación pública.
Sin embargo, la realidad actual está muy lejos de esas cifras. Según los datos expuestos por Gil, durante el primer semestre de 2026 se terminaron 1.475 viviendas en Canarias, frente a las más de 3.000 construidas en el mismo periodo del año anterior.
En 2025 se finalizaron alrededor de 5.000 viviendas, de las cuales unas 4.700 eran de promoción libre.
Las clases medias, fuera del mercado
La presidenta de los constructores insistió en que la escasa oferta y el encarecimiento de los costes están dejando fuera del mercado tanto a las familias vulnerables como a buena parte de las rentas medias.
Por ello, defendió que las ayudas públicas no deben limitarse a los colectivos más desfavorecidos, sino alcanzar también a quienes, pese a disponer de ingresos, no pueden afrontar los precios actuales.
Gil aclaró que la financiación pública que reclama el sector no pretende incrementar los beneficios empresariales, sino reducir el precio final de las viviendas.
Para la representante empresarial, sin una apuesta económica real del Estado y del Gobierno de Canarias, la construcción seguirá siendo insuficiente y el acceso a una vivienda digna continuará alejándose de miles de familias.