Martes, 07 Abril 2026
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Liderará el equipo que negociará con Los Salesianos

 

Lancelot Digital 

 

El Ayuntamiento de San Bartolomé trabaja estos días en el intento de retomar las negociaciones insulares para que las becas de estudio, que dejó como legado  Luis Ramírez, se vuelvan a otorgar.

 

La convocatoria ha partido de la alcaldesa de San Bartolomé, María Dolores Corujo, que invitó a los alcaldes, párrocos y jueces de paz de Arrecife, Haría, San Bartolomé, Teguise, Tías y Tinajo el viernes 27 de enero a una  reunión informativa, en la Sala de Juntas de este Ayuntamiento, con el objetivo de coordinarse. El fin último es volver a reactivar aquellas estimadas becas.

 

En este sentido, la primera medida ha sido la creación de un grupo que coordine las negociaciones con Los Salesianos, en el que San Bartolomé liderará el proceso, ya que el Consistorio lleva años manteniendo reuniones al respecto y recabando documentación.  El objetivo es que cada municipio cree las juntas y, posteriormente, se realice una reunión, en un mes aproximadamente, de la que se espera que salga el equipo de negociación con Los Salesianos, que ya han mostrado buena disposición para continuar con las becas.

 

Historia de las becas

 

Luis Ramírez González fue considerado un gran bienhechor lanzaroteño. Natural de San Bartolomé, y cooperador Salesiano, dejó parte de su inmensa fortuna a la Institución Salesiana, en forma de un legado.  En virtud del mismo,  se pidió a los Padres Salesianos que “se acuerden las becas perpetuas que pudieran darse, por, y dentro de la Institución Salesiana”, con el ingreso de la venta de los bienes legados: A “los hijos más pobres, siendo preferidos los huérfanos y de mejor conducta, de la isla de Lanzarote”. “Seleccionados por una Junta presidida por el Párroco del lugar, e integrada por el Alcalde y el Juez de Paz, y por mayoría de votos; En el Colegio Salesiano de Las Palmas; de manera tal, que, si los Salesianos desapareciesen de España, los niños podrían ser enviados a otros países según determinen los Salesianos”. (Transcrito del documento original).

 

Así se estableció notarialmente en 1935, pero falleció en mayo de 1950, y sólo en 1954 pudo efectivizarse el legado, por lo que el mecanismo de las mencionadas becas se puso en marcha a partir del curso 54-55. El compromiso se concretó en ocho becas perpetuas, dos a Arrecife, dos a Teguise, una a Haría, una a San Bartolomé, una a Tinajo, y otra a Tías. Hasta los años 80, este compromiso, entre la voluntad de Luis y la Congregación Salesiana, se cumplió en la forma arriba indicada, viviendo los niños como internos en el Colegio Salesiano de Las Palmas de Gran Canaria. Después de unos 33 años de correcto funcionamiento, este asunto pasó a caer en el olvido durante los casi últimos 30 años, y quienes fueron protagonistas del mismo (Alcaldes, Párrocos y Jueces de Paz, así como los Directores Salesianos) han desaparecido prácticamente todos.

 

Uno de los niños que en su día se benefició de estas becas fue Silvano Corujo Rodríguez, que ahora, en su madurez ha querido retomarlas, contando para ello con el apoyo del Consistorio -tanto de la alcaldesa, María Dolores Corujo, como  de  la concejal de patrimonio, María Dolores Fernández. El aludido comunicó  al  Ayuntamiento de San Bartolomé y a los responsables de la Congregación Salesiana, la posibilidad de intentar mover y despertar interés en la isla por este tema. Los Salesianos, después de meses largas conversaciones, en homenaje al Cooperador Salesiano Luis Ramírez González y queriendo honrar por parte de la Congregación su memoria, han expresado su deseo “de mantener vigente su generosidad y amor hacia la Isla de Lanzarote”, estando dispuestos a seguir otorgando las becas, dentro de instituciones salesianas, y en las condiciones que resulten más apropiadas y posibles, en la actual coyuntura educativa.

 

 

 

 

 


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