Sánchez presidente de Gobierno con el permiso del prófugo Puigdemont
Esta investidura pasará a la historia por ser la de la Amnistía que promueve el PSOE e imponen Junts y ERC para salvar de la cárcel a varios centenares de catalanes independentistas
- Lancelot Digital
Con una cámara legislativa casi partida por la mitad, Pedro Sánchez era investido por tercera vez, presidente del Gobierno de España, en una legislatura que se presume complicada y bajo la amenaza de Puigdemont y sus siete diputados. Una investidura donde Pedro Sánchez consiguió 179 votos, tres más de los necesarios, y que pasará a la historia por ser la investidura de la Amnistía que promueve el PSOE e impuesta por Junts y ERC para salvar de la cárcel a varios centenares de catalanes independentistas, entre ellos al prófugo Puigdemont.
CC finalmente votó a favor de la investidura de Sánchez aunque no votará a favor de la Ley de amnistía y lo justifica que lo hace por asegurarse el cumplimiento de la agenda Canaria, tal y como lo dijo en el Congreso la diputada, Cristina Valido.
Pedro Sánchez gobernará con Sumar, el partido de Yolanda Díaz, con el apoyo parlamentario de otras seis fuerzas políticas, desde independentistas de izquierdas como Bildu y Esquerra Republicana de Catalunya hasta con nacionalistas de derechas como Junts o PNV pasando por los nacionalista gallegos y canarios.
La realidad es que Sánchez de nuevo ha logrado la cuadratura del círculo aunque algunos analistas creen que a costa de unidad de España y con un alto coste para las arcas del Estado.