Santiago Abascal: “Canarias no necesita un Parlamento Regional”
El presidente de VOX considera que el Estado de las Autonomías ha sido un fracaso
- Lancelot Digital
Sin pelos en la lengua, así habla Santiago Abascal, presidente de VOX, formación conservadora que algunos incluso tachan de ultraderechista, que en numerosas encuestas revela un incremento en el interés de voto y con posibles futuras representaciones en el Parlamento europeo y en el Congreso de los Diputados español.
En la Entrevista del Día habló sin tapujos sobre cuestiones polémicas. En primer lugar, VOX considera que el Estado de las Autonomías ha sido un fracaso y que los parlamentos regionales, como el de Canarias, no deberían existir.
“Canarias, para estar mejor tratada, no necesita un Parlamento Regional. Nosotros creemos que los vascos, y yo lo soy, no necesitamos un Parlamento regional. La pluralidad de España, que es real, no necesita de 17 autonomías costosísimas que debemos pagar entre todos”, afirma Santiago Abascal, presidente de VOX.
Abascal toca temas tan candentes como el de la inmigración.
“España también ha sido un país emigrante, que ha emigrado con orden y respetando las leyes de los países a los que iba, y ahora estamos recibiendo emigrantes de una manera muy descontrolada. Nosotros lo que planteamos es que haya un control migratorio en función de dos criterios: las necesidades de la economía nacional, y con todo el paro que hay no necesitamos más inmigrantes en estos momentos, y en función de la capacidad de adaptación de esos inmigrantes”, asegura. “No es lo mismo aceptar a un inmigrante de un país islámico que a uno procedente de un país hispanoamericano, con la misma lengua y cultura”.
El presidente de VOX negó que su formación fuera de extrema derecha o ultra derecha.
“No somos un partido de extrema derecha, sino de extrema necesidad para España, pero no perdemos el tiempo en defendernos de los ataques de nuestros enemigos”, afirma.
Estas declaraciones no dejan de ser controvertidas. Lo que parece claro es que VOX busca el nicho electoral que otros países han logrado más allá de una derecha moderada.