Se exhibe en Lanzarote el ‘super buque’ que hace temblar a los narcotraficantes
El gigante del mar se convierte en el principal escudo de Canarias frente a la nueva estrategia de las mafias flotantes
- Lancelot Digital
El que ven en las imágenes que acompañan a esta noticia es el coloso del Servicio Marítimo de la Guardia Civil y lleva el nombre del fundador del cuerpo. El buque oceánico Duque de Ahumada ha blindado esta semana las aguas de Lanzarote en una visita clave para la seguridad del archipiélago.
Sus cifras imponen más de ochenta y dos metros de eslora, helipuerto, cinco cubiertas y tecnología de última generación que incluye drones aéreos y un robot submarino de inspección.
Su presencia en Canarias no es casual. El Ministerio del Interior responde así al último informe de Seguridad Nacional, que señala una situación crítica en la ruta atlántica. Las redes criminales ya no solo transportan droga, ahora usan su logística pesada para traficar con migrantes, mezclando ambos delitos en un desafío sin precedentes.
El Duque de Ahumada, construido en Vigo, está diseñado precisamente para estas misiones extremas. Puede navegar treinta días seguidos sin tocar puerto y alberga una sala de náufragos para más de cien personas con zonas específicas para mujeres y niños, además de un hospital conectado por telemedicina con Madrid.
Su eficacia ya está más que probada en el Atlántico. En su hoja de servicios recientes destacan dos golpes históricos al narcotráfico: las operaciones Abisal y Alfalima, donde incautó un total de cuarenta y una toneladas de cocaína.
Ahora, este gigante del mar se convierte en el principal escudo de Canarias frente a la nueva estrategia de las mafias flotantes.