Se vuelve a permitir la captura de mejillones tras 22 años de prohibición
La apertura será experimental, con límites de captura y vigilancia para garantizar la recuperación de la especie
- Lancelot Digital
Fuerteventura vuelve a permitir el marisqueo del mejillón canario (Perna perna) después de 22 años de prohibición. La recuperación de la especie en el litoral majorero ha llevado al Gobierno de Canarias a establecer una apertura experimental de la veda, con restricciones para evitar una nueva disminución de sus poblaciones.
La medida contempla dos periodos de extracción: el primero, desde el 20 de octubre hasta el 30 de noviembre de 2026, y el segundo, durante los meses de mayo y junio de 2027. El objetivo es estudiar el impacto de la actividad sobre la especie y comprobar si su recuperación permite mantener un aprovechamiento sostenible.
El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero, explicó en el Parlamento autonómico que los estudios realizados han permitido avanzar en el conocimiento del estado de las poblaciones de mejillón.
Tres kilos diarios para particulares
La apertura estará sujeta a condiciones específicas según el tipo de actividad. Los mariscadores recreativos deberán disponer del correspondiente carné y solo podrán recoger mejillones los fines de semana y festivos, con un máximo de tres kilos por persona y día.
En el caso de los profesionales, podrán desarrollar la actividad todos los días, aunque con un límite de 25 kilos semanales.
La prohibición se estableció en julio de 2004, después de que la extracción furtiva contribuyera a una importante reducción de ejemplares en las costas de Fuerteventura.
Durante estas dos décadas se han desarrollado estudios y proyectos para favorecer la recuperación de la especie, aunque sin alcanzar inicialmente los resultados esperados.
Vigilancia con drones para proteger la especie
El diputado de Coalición Canaria Mario Cabrera, que había solicitado estudiar la reapertura de la veda, destacó que la regeneración natural y el aumento de la vigilancia han contribuido a mejorar la situación.
También puso en valor el proyecto Perna 360º FV, que combina investigación sobre el cultivo del mejillón con nuevas tecnologías de vigilancia, incluido el uso de drones.
Cabrera recordó el arraigo histórico del marisqueo en Fuerteventura, una actividad practicada desde tiempos prehispánicos, y pidió responsabilidad a quienes vuelvan a recoger mejillones.
La apertura experimental permitirá evaluar tanto la evolución de la especie como el comportamiento de los mariscadores, con el propósito de evitar que se repita la sobreexplotación que provocó su prohibición hace 22 años.