Segunda oportunidad: La emotiva liberación de dos tortugas en la Playa de Guacimeta
Margarita y José regresaron al Atlántico tras meses de recuperación, en un acto de concienciación ambiental con escolares del municipio
- Lancelot Digital
Margarita y José ya son libres, están sanas y en su verdadero hogar. La Playa de Guacimeta, en Playa Honda, ha sido el escenario esta mañana de un emocionante regreso a la naturaleza. Dos ejemplares de tortuga marina han vuelto a nadar en el Atlántico tras superar meses de cuidados veterinarios esenciales. “Los agentes de Medio Ambiente recogen los animales accidentados y toda la fauna que sufre algún percance en la isla de Lanzarote. Contamos con un servicio veterinario contratado donde pasan una primera fase de recuperación y, posteriormente, en el caso de estas dos tortugas, son trasladadas al acuario Aquatis, donde completan su rehabilitación antes de ser liberadas”, explica Samuel Martín, consejero de Medio Ambiente del Cabildo de Lanzarote.
El Servicio de Rescate de Fauna Silvestre del Cabildo de Lanzarote ha liderado esta suelta, enmarcada en el Día Mundial de las Tortugas Marinas. “Es importante que los más pequeños se conciencien de la necesidad de actuar cuando se encuentren con un animal accidentado. Deben ponerse en contacto con la Policía Local, con el Consorcio de Seguridad y Emergencias o con los agentes de Medio Ambiente para que podamos proceder a su recuperación”, señala Martín.
El acto ha contado con unos padrinos muy especiales: el alumnado del colegio de Playa Honda, que ha cambiado las aulas por la arena para recibir una lección inolvidable de conservación. “Defendemos la biodiversidad que tenemos en estas costas de Playa Honda. Hace poco también estábamos pendientes de la anidación del chorlitejo patinegro y, como bien saben, esta es una zona de una gran riqueza natural que debemos proteger”, afirma Isidro Pérez, alcalde de San Bartolomé.
Con el aplauso y la emoción de los pequeños, los animales han avanzado decididos hacia la orilla, aunque José lo ha hecho a su propio ritmo. Una acción que no solo devuelve la libertad a estas dos tortugas, sino que deja una huella profunda en la conciencia ambiental de toda la comunidad.
“La tortuga... ¡Ay! Mírala ahí. Se va”.