Sin riesgo para la bahía de Arrecife tras el hundimiento del pesquero en Naos

La Autoridad Portuaria mantiene desplegadas barreras anticontaminación tras detectarse una mancha de gasoil en la zona
- Lancelot Digital
El hundimiento del pesquero atunero Monte Arballu en Puerto de Naos mantiene activada la vigilancia ante un posible episodio de contaminación marina, aunque la Autoridad Portuaria de Las Palmas ha comunicado al Ayuntamiento de Arrecife que, por el momento, no existe riesgo aparente para la bahía de la capital.
El barco, que permanecía atracado junto a la zona de la antigua Frigorsa, se hundió este martes después de que resultaran infructuosos los trabajos realizados inicialmente para mantenerlo a flote.
La principal preocupación está en el combustible que transportaba. El atunero cuenta con un depósito de aproximadamente 10.000 litros de gasoil y, tras el hundimiento, se detectó una mancha de unos 30 metros de largo por 15 de ancho.
La situación llevó a la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias a declarar la prealerta del Plateca por contaminación marina. La Autoridad Portuaria desplegó además barreras anticontaminación en la zona para contener cualquier posible vertido.
El alcalde de Arrecife, Yonathan de León, ha mantenido contacto directo con el director de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Francisco Javier Trujillo Ramírez, para seguir la evolución del incidente y conocer las medidas adoptadas.
El Ayuntamiento llegó a contemplar la posibilidad de activar el Plan de Emergencias Municipal (PUMA) en caso de que el combustible pudiera desplazarse desde Naos hacia la bahía de Arrecife, donde se encuentran varias playas.
Por ahora, Puertos ha trasladado al Consistorio que no aprecia ese riesgo.
Arrecife también ha puesto a disposición de la Autoridad Portuaria y del Consorcio de Seguridad y Emergencias sus efectivos municipales, coordinados desde el área que dirige Kevin Cortés.
De León ha pedido asimismo que se facilite al armador del Monte Arballu la asistencia necesaria para reflotar cuanto antes el pesquero, acometer su reparación y permitir que pueda volver a faenar.