“Somos inocentes y confiamos en la justicia”
San Gines aseguró en el Supremo que no mintió en el caso de las cocinas de Espino
- Lancelot Digital
Ayer quedó visto para sentencia en el Tribunal Supremo el juicio contra el senador y expresidente del Cabildo de Lanzarote, Pedro San Ginés, por el conocido caso de las cocinas de los Centros de Arte, Cultura y Turismo (CACT). A su salida de la vista oral, San Ginés aseguró en el programa Café de Periodistas que se encuentra tranquilo y que confía en la justicia. “Somos inocentes y confiamos en la justicia. No tenemos que preocuparnos más que de eso, de que se haga justicia. Y si se hace, pues espero que la sentencia sea absolutoria, aunque uno está preparado ya a estas alturas para todo”.
El senador negó ante el Supremo haber presentado una acusación falsa o haber cometido falso testimonio. San Ginés defendió que él no interpuso personalmente la querella contra el empresario Antonio González, propietario de la empresa Climafrical —ya fallecido—, ni contra el entonces consejero Carlos Espino. Según explicó, la denuncia fue presentada por el Consejo de Administración de los CACT, aunque reiteró que se ratifica en todo lo que ha venido sosteniendo hasta ahora. “Yo me he ratificado en todo cuanto testifiqué y también aporté el borrador de denuncia, porque cuanto dije es verdad y después fue no solamente corroborado, sino certificado con informes por quienes eran las dos máximas autoridades financieras, económicas y de gestión, es decir, el director gerente, que después fue consejero delegado y pudo además corroborarlo hoy igualmente ante el Supremo”.
Durante el juicio también señaló que dos agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) reconocieron que fue el juez César Pamparacuatro quien ordenó tomarle declaración en relación con el asunto de las cocinas. “El agente de la UCO, y con esto termino, ratificó que yo fui a testificar ante la UCO por instrucciones del juez Pámparacuatro, como declaró una de mis testigos. Y lo sorprendente es que la acusación particular a quien me brindé a responder no me hizo una sola pregunta sobre qué testimonios míos eran falsos, lo cual para mí es sintomático. A partir de ahí, poco más puedo contar. Cierto es, que ya lo he contado en múltiples ocasiones, que yo consulté a través de una amiga común al juez Pámparacuatro qué podía hacer a escasos días de ser presidente con un borrador de denuncia que tenía. Yo no dediqué ni un minuto desde la Presidencia, que la ostenté el 17 de noviembre de 2009 hasta ese momento a este caso. Simplemente, me lo quería quitar de encima. Él me aconsejó no presentar nada, que él me llamaría nada más porque había unas declaraciones de Jesús Machín que ya advertían de que yo sabía cosas de los centros turísticos y que ese sería, digamos, el motivo por el cual él me llamaría a declarar una causa que, por otra parte, era secreta… Estaba bajo secreto de sumario. Y sí, lo ratificó hoy el que yo creo que era el oficial de la UCO que me tomó testimonio”.
Asimismo, insistió ante el tribunal en que su obligación era poner en conocimiento de las autoridades judiciales una serie de documentos que, a su juicio, acreditaban irregularidades en la contratación durante la etapa en la que Carlos Espino era consejero. “Mi obligación era velar por el buen uso de los fondos públicos y eso fue lo que hice. Nada más. No me he retractado de una sola de mis testificales anteriores, sino muy al contrario, las he confirmado hoy ante el Supremo”.
Por su parte, Carlos Espino, que declaró como testigo de la acusación, sostuvo durante la vista que la denuncia presentada por los Centros Turísticos fue una venganza personal de San Ginés contra él. Las hijas del empresario socialista Antonio González también consideran que aquella denuncia provocó un grave perjuicio económico a la empresa de su padre.
La Fiscalía, cuya intervención fue clave para que el caso llegara a juicio —ya que anteriormente había sido archivado por el propio Tribunal Supremo—, mantuvo su petición de un año y medio de prisión al entender que San Ginés faltó a la verdad. El senador, sin embargo, reiteró durante su declaración que no mintió y que siempre estuvo convencido de que se habían producido irregularidades en la contratación de esas cocinas.