Stratvs no pisará uva esta temporada
La bodega lamenta no poder atender a los viticultores por el mal estado de las instalaciones tras el cierre de casi cuatro años
- Lancelot Digital
La propiedad de Stratvs ha confirmado a Lancelot que no recogerá uva de la cosecha que comenzará a finales de este mes de julio. El mal estado en que se encuentran las instalaciones tras casi cuatro años de cierre cautelar no permite cumplir el deseo de los propietarios de haber atendido a los viticultores que normalmente le llevaban la uva.
“Ya nos han llamado algunos de nuestros proveedores habituales para preguntar y les hemos dicho que sintiéndolo mucho no podemos recoger ni un kilo de uva en esta cosecha”, ha señalado a Lancelot una fuente autorizada de la bodega. Stratvs solía tratar unos 400.000 kilos de uva por temporada, parte de sus propias fincas y otro gran porcentaje de viticultores de La Geria.
El deterioro de la maquinaria es, a simple vista, bastante pronunciado. Algunas de las máquinas de ultima generación se tendrán que reponer casi al completo con repuestos y otras, simplemente, se augura que no servirán. Hay que tener en cuenta -se advierte desde la propiedad- que la maquinaria fue encargada a las industrias ex profeso para Stratvs y que, además, es una bodega automatizada y con equipos informáticos de controles, la mayor parte inservible en una primera visión.
Bodega Stratvs fue abierta al público en 2006 con una inversión inicial superior a los 18 millones de euros convirtiéndose en una de la mejores instalaciones vitivinícolas por su tecnología y su integración en el paisaje.
Hace ahora tres años y siete meses, la Justicia la cerraba a petición del fiscal Ignacio Stampa por verter sus aguas a pozos negros tras ser decantadas en fosas sépticas. Decisión muy polémica, dado que el resto de bodegas de La Geria tenían el mismo procedimiento, por lo que se entendió como un acto discriminatorio.
Ahora, la intención de la propiedad es, una vez se haga el peritaje del estado de las instalaciones y se calculen los daños y perjuicios que han causado el cierre cautelar prolongado durante casi cuatro años, pedir indemnizaciones por los mismos, en este caso a los que pidieron el cierre de la bodega, una pequeña parte de la familia Negrín.