Viernes, 10 Abril 2026
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Canarias y Lanzarote en especial han demostrado que la actividad turística ha sido nuevamente la tabla de salvación para la recuperación económica, tras el cero turístico provocado por la pandemia, y a pesar de la incertidumbre mundial derivada de la guerra en Ucrania y de la galopante inflación

 

 

  • Lancelot Digital

 

Sería un auténtico suicidio cargarse o poner en peligro a la gallina de los huevos de oro cuando ha sido la actividad turística la que ha mantenido la economía de Canarias, y de Lanzarote en particular, en los últimos 60 años, y la que además ha permitido que las islas recuperen el crecimiento económico tras la devastadora pandemia de Covid-19 que hemos vivido en los últimos años.

 

Estigmatizar al sector alojativo en Lanzarote, ahora que se encuentra en un momento dulce, tras casi recuperar las cifras de negocio previos a la pandemia, es un error de bulto, lo que no quita para que se deban plantear debates sobre el modelo turístico para Lanzarote y la capacidad de carga de la isla ahora que además se están construyendo nuevos establecimientos alojativos y la afluencia de turistas, deseosos de recuperar el tiempo perdido, vuelven a elegir la isla como destino.

 

El año 2022 que acabamos de dejar atrás “marca la total recuperación de la actividad turística en España, el Producto Interior Bruto (PIB) turístico alcanza los 159.000 millones de euros, un 1,4 superior a la actividad de 2019, representando el turismo el 61 por ciento del crecimiento económico de la economía española en 2022”, según recoge el detallado informe de enero de 2023 de Exceltur, Asociación que engloba a las principales empresas del sector en nuestro país.

 

A nivel regional, Canarias recibió en 2022 un total de 14.600.000 turistas que dejaron un volumen de negocio de 19.000 millones de euros. Sin embargo, “la notable recuperación de los ingresos de 2022 no se ha acusado, ni trasladado con la misma intensidad a los resultados de las empresas turísticas por la fuerte subida de costes, un 28,9 por ciento más en gastos de energía, un 17,1 por ciento en los suministros y un 8,9 por ciento de incremento de los laborales”, según las conclusiones de Exceltur. Efectivamente, la actividad turística ha ingresado más que antes de la pandemia, pero ha obtenido menos beneficios.

 

El motor del empleo

 

También se han recuperado los niveles de empleo previos a la pandemia, reduciéndose la temporalidad de los contratos, pero con el reto laboral de encontrar empleados formados para el sector.

 

Los datos sobre el papel fundamental que ha supuesto la industria turística en la recuperación económica de Lanzarote son tajantes. Sólo por apuntar algunas cifras, que refuerzan esta tesis, habría que poner sobre la mesa que, según el Centro de Datos del Cabildo de Lanzarote, durante 2022 se firmaron en Lanzarote 62.025 contratos laborales, casi un 40 por ciento más que el año anterior, aunque sin alcanzar los 68.338 que se rubricaron en 2019, pero en cambio los contratos indefinidos de 2022 fueron el 53 por ciento de los firmados ese año, frente al 11,8 por ciento de 2019.

 

Además, todos los municipios de Lanzarote crecieron en número de empresas en 2022, 96 sociedades más que las que había al finalizar 2021. El Centro de Datos Insular, recoge que durante 2022 el Aeropuerto de Lanzarote recibió 2.399.327 personas procedentes de aeropuertos extranjeros, aún así son 89.185 menos que en 2019, y sólo en el tercer trimestre del año, de julio a septiembre de 2022, los turistas gastaron en la isla 920 millones de euros, entre alojamiento, transporte, alimentación y compras.

 

La capacidad de carga de Lanzarote

 

Entre los años 2015 y 2022 Lanzarote ha ganado 400.000 turistas, un 14,2 por ciento más. Para el expresidente de la Cámara de Comercio de Lanzarote y propietario de Viajes La Alegranza, José Torres, “la actividad turística en Lanzarote no sólo ha jugado un papel muy importante en la recuperación económica sino en la adaptación a los grandes retos que se planteaban tras la pandemia. La actividad turística, porque no me gusta llamarla industria, ha dado muestras de que es una economía potente y profesional, y, por lo tanto, clave y estratégica en el crecimiento económico de la isla”.

 

Aun así, Torres ve algunos nubarrones en el futuro en relación con la capacidad de carga que puede soportar la isla, “Lanzarote no es un destino cualquiera, es Reserva de La Biosfera, Geoparque y no se entiende que al final se comporte como un destino convencional”. En tal sentido espera que “al final se ponga sentido común y podamos llevar una actividad dentro de unos márgenes de sostenibilidad razonables”. En este apartado, José Torres, quiere poner el énfasis en la isla de La Graciosa, “un ejemplo claro de cómo no hay que hacer las cosas, que ha pasado de ser un destino exclusivo a que haya gente que no quiere repetir porque no encuentran la esencia que había antiguamente”.

 

Por su parte, la presidenta de la patronal hotelera ASOLAN y de la Federación Turística de Lanzarote, Susana Pérez, considera que en el debate sobre el crecimiento de camas turísticas en la isla “sólo se pone el foco en la construcción de hoteles y no, por ejemplo, en las viviendas vacacionales”. Según la presidenta de la patronal hotelera “en los últimos años se ha pasado de cero camas turísticas vacacionales a más de 5.000 viviendas turísticas en la isla, lo que equivale alrededor de 24 o 25 mil plazas”.  Además, según entiende la máxima responsable de la Federación Turística de Lanzarote, “muchas no tienen los estándares de calidad para un destino premium al que se dirige la isla. Más que hablar de limitar nuevas camas turísticas habría que regular el mercado de las viviendas vacacionales que además dificultan el acceso a una vivienda a los residentes o a las personas que vienen de fuera con contratos de trabajo”.

 

En el debate sobre la capacidad de carga de la isla y sobre un destino sostenible también hay voces radicales que plantean el lema de ni una cama más y responsabilizan a la actividad turística de todos los grandes males. El profesor de la Escuela de Turismo de Lanzarote y activista social, Pedro Hernández, apunta que “el 27 de septiembre del año 2002 salieron a la calle más de quince mil personas con los lemas centrales:  Paremos la destrucción de la isla, ni una cama más. No era un fantasma, no era una idea minoritaria. Era un clamor de la población. Desde hace mucho tiempo en la isla se está planteado la capacidad de carga, el decrecimiento y la diversificación de la base productiva. Afrontar esa realidad es el gran reto”.

 

Turismo sostenible, del dicho al hecho

 

En líneas generales hay una coincidencia entre los expertos sobre la poca implicación de las administraciones públicas a la hora de poner las herramientas para conseguir que la isla sea un destino sostenible. Dice el expresidente de la Cámara de Comercio de Lanzarote que “sobre el turismo sostenible al final llega uno a pensar si realmente es sólo un eslogan, claro que desde el sector público y privado se han hecho cosas, pero no las suficientes; seguimos instalados en el debate. El término sostenible de tanto utilizarlo se ha banalizado. Sinceramente creo que en este apartado tenemos un suspenso y creo que hay que aprobar la asignatura”.

 

El actual gobierno del Cabildo de Lanzarote, con mayoría progresista del PSOE y Unidas Podemos, no ha sabido en estos últimos años dar un empujón a las normativas que posibilitarían regular esa capacidad de carga de la isla y dar seguridad jurídica. No sólo han dejado decaer la actualización del Plan Insular de Ordenación del Territorio, sino que tampoco han hecho nada por sacar adelante el Plan Especial de La Geria o el de Uso y Gestión de La Graciosa, entre otras normativas de naturaleza territorial.

 

Para Pedro Hernández turismo sostenible “es palabrerío hueco tanto para la parte pública como privada, están convencidos que son ideas exotéricas y brujería para engañar a los turistas y a los residentes. Repiten sin límites, desarrollo sostenible, Reserva de la Biosfera y Manrique. No asumen poner en práctica los compromisos desde hace treinta años de la conferencia de la Tierra en Rio”.

 

En tal sentido, el profesor de Turismo señala que “sabemos la dirección de una sociedad, conociendo lo que se hace con: 1. Agua. 2. Residuos. 3. Transporte-Movilidad. 4. Energía-Transición energética, (dejar atrás el tiempo de los recursos fósiles). Los datos de cada una de esas denominadas áreas ambientales claves es la mejor denuncia de la constante falacia del desarrollo sostenible y de la Reserva de la Biosfera”, concluye Hernández.

 

Desde la óptica del empresariado turístico insular, la iniciativa privada lleva tiempo apostando por el turismo sostenible “prácticamente en los 30 años de historia de ASOLAN una de las líneas prioritarias ha sido la sostenibilidad, hemos puesto en marcha los estándares de calidad de establecimientos sostenibles, porque además los turoperadores también solicitaban esos requisitos elevados de sostenibilidad al tratarse de un valor añadido”. Desde Lanzarote, continúa Susana Pérez, llevamos mucho tiempo poniendo en práctica los 17 objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030, así como líneas de trabajo en el asesoramiento de energías renovables y eficiencia energética”.

 

Echa de menos la presidenta de la Federación Turística una mayor implicación de las administraciones públicas en mejorar los estándares de calidad en sostenibilidad. Y aquí apunta por ejemplo el escaso desarrollo de la movilidad eléctrica, “tan sólo hay tres puntos de recarga en espacios públicos en la isla y esto ha llevado incluso a las empresas de alquiler de coches a paralizar la incorporación de vehículos eléctricos a su flota. Hemos visto incluso como algunos turistas se han quedado tirados en la carretera porque no hay dónde recargar. Desde la iniciativa privada estamos intentando avanzar en la implantación, pero es necesaria la colaboración pública”.

 

Hoteles con premio

 

De las acciones acertadas y fundamentales que puso en marcha la Administración Central para revertir las negativas consecuencias económicas y sociales del cierre turístico que provocó la pandemia fueron fundamentalmente los ERTE, Expedientes de Regulación Temporal de Empleo, o los créditos ICO para financiar de forma más desahogada a las empresas del sector.

 

A pesar del cero turístico durante la pandemia, muchos hoteles aprovecharon esa situación, sin huéspedes en sus alojamientos, para hacer reformas, mejoras y rehabilitaciones de sus instalaciones, como bien señala la presidenta de la Federación Turística de Lanzarote, Susana Pérez.

 

Fruto de esta iniciativa de mejorar la calidad del destino, a través de la reforma de hoteles y apartamentos, algunas instalaciones han obtenido no sólo el reconocimiento de sus clientes sino también el oficial, como sucedió en la reciente y exitosa feria de turismo de Madrid, Fitur.

 

El renovado Hotel Fariones de Puerto del Carmen se situó como uno de los 10 hoteles más sostenibles de España en el concurso RE Think Hotel de compromiso ambiental al haber conseguido poner en marcha y aplicar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, después de unas obras de reforma en la que se invirtieron más de 40 millones de euros.

 

La agrupación empresarial Re Think Tourism premió también el proyecto César Eco Hotel Boutique en la categoría Re Think como uno de los mejores proyectos de sostenibilidad y rehabilitación hotelera por ejecutar y el Paradisus Salinas Lanzarote.

 

Otro establecimiento de la isla, en este caso el Arrecife Gran Hotel, recibía una distinción en la VII Edición de los Premios CaixaBank Hotels & Tourism, premios a la innovación y modernización hotelera impulsados por CaixaBank y las Patronales hoteleras de Canarias, Ashotel, Feht, Asolan y Asofuer, en el marco de Fitur.

 

Lanzarote en cifras

 

-Lanzarote dispone de una planta alojativa compuesta por 75 hoteles con 41.969 camas turísticas, de los cuales hay 51 establecimientos con 4 y 5 estrellas que suman 32.250 plazas alojativas y 114 complejos de apartamentos a los que hay que añadir otras 21.352 plazas.

 

-La media de ocupación por plazas durante 2022 fue del 74,2 por ciento, un 29,9 más que en 2021. El año pasado Lanzarote tuvo un 80,3 por ciento de ocupación de media por habitación o apartamento, un 29, 7 por ciento más que el año anterior.

 

-En total Lanzarote tenía registradas durante 2022 un total de 1.791 empresas turísticas, entre hoteles, apartamentos, restaurantes, servicios de transporte, agencias de viajes y empresas relacionadas con el sector terciario.

 

-Un total de 2.399.327 personas llegaron a Lanzarote procedentes de aeropuertos extranjeros durante 2022, los británicos fueron los más numerosos con un 55 por ciento de los llegados a la isla, siendo el segundo mercado extranjero el procedente de Irlanda y en tercer lugar el alemán.

 

-Entre julio y septiembre de 2022 los 776.185 turistas que visitaron Lanzarote desembolsaron en la isla casi 920 millones de euros. El gasto medio por turista en ese trimestre fue de 167,47 euros.

 

-En 2022 se firmaron en Lanzarote 62.025 contratos de trabajo, casi un 40 por ciento más que en 2021, de ese total el 53 por ciento fue con carácter indefinido.

 

-Entre 2023 y 2024 se prevé que Lanzarote cuente con unas 2.500 plazas turísticas más en virtud de los hoteles que se están construyendo y los que se han rehabilitado.

 

 


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