Un profesor denuncia una “persecución” por parte de instancias educativas de La Palma
Carmelo Suárez se encuentra en la actualidad fuera de las listas educativas, sin trabajo y sin poder cobrar el paro
Lancelot Televisión
La historia de Carmelo es la historia de un profesor que se sintió completamente perseguido y abandonado a su suerte, tras haber dado clase varios años en el instituto de El Paso, en La Palma.
“Ha sido algo más que perjudicar, ganas de hacer daño, al final, como alegaron que me fui voluntariamente, cosa que no ocurrió, no estoy ni en las listas de Educación, ni puedo cobrar el paro porque según ellos no me presenté en el centro y ellos, la Inspección de La Palma y la Dirección del IES El Paso, lo consideran baja involuntaria”, señala Carmelo Suárez, profesor de dibujo de Secundaria y Bachillerato.
Fruto de esta situación, Carmelo no sólo acaba sin trabajo, sino sin derecho a cobrar la prestación por desempleo. “Ya el primer año me expedientaron por llevar a dos alumnos motóricos a dibujar paisajes en el patio del centro”, explica, señalando que él lo hacía con la mejor intención del mundo para conseguir que los chicos se integraran. “Fue tanta la oposición que dejé de llevarlos. En el segundo curso, hasta la entrega de notas, no pasó nada, pero después hay un chico, suspenso, que dice que yo le levanté la mano. Es mentira porque los alumnos que estaban allí presentes lo atestiguaron y desmintieron”, señala. “Luego siguió la programación, una programación de 3º de la Eso para alumnos de 1º de Bachillerato, absolutamente inadecuada”.
Así las cosas, a Carmelo le cierran el expediente y le nombran para un centro en Gran Canaria. “Estuve allí un mes, pero con la misma, me viene la baja de que estoy cesado, por los dos expedientes, por un periodo de cinco años”, explica. “Alegan entonces que, como no presenté al centro, un centro del que la dirección ya me había expulsado, me retiran de las listas. Me sacan porque no fui al centro… porque según ellos renuncié”.
El estado anímico de Carmelo está por los suelos. “Estoy muy mal porque llevo un año así y me siento, como es normal, deprimido”, asegura.
Carmelo Suárez sólo quiere recuperar su condición de profesor y que le dejen retomar su tarea laboral.