Lunes, 25 May 2026
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La afectada sufrió heridas leves en una pierna y pudo tratarse en el lugar sin necesidad de acudir al hospital

La afectada sufrió heridas leves en una pierna y pudo tratarse en el lugar sin necesidad de acudir al hospital

  • Lancelot Digital

 

Una joven lanzaroteña se llevó este domingo un gran susto tras ser mordida por una cría de angelote mientras se encontraba en la orilla de una de las primeras playas de Playa Honda.

El incidente se produjo sobre las 16.00 horas, cuando la joven sintió una fuerte mordida en una pierna. Según relataron personas presentes, el pequeño tiburón se encontraba camuflado en la arena y, al parecer, la joven pudo pisarlo sin darse cuenta, provocando que el animal reaccionara de forma defensiva.

La afectada tuvo que patalear para conseguir que se soltara. Aunque en un primer momento pensó que la herida podía requerir atención sanitaria, finalmente los daños fueron leves. Tras limpiar la zona con agua y jabón, se aplicó una crema antibiótica para prevenir una posible infección.

No fue necesario acudir al hospital.

No es la primera vez que ocurre un episodio similar en Lanzarote. Hace algunos años se registró otro caso en la playa de Famara, donde una cría de angelote de mayor tamaño mordió a un niño que se bañaba también en la orilla y que sí tuvo que recibir asistencia sanitaria.

El angelote, Angelote, es una especie habitual en los fondos arenosos de Canarias y se caracteriza precisamente por su capacidad de pasar desapercibido: suele permanecer semienterrado en la arena, dejando visibles apenas los ojos y parte del cuerpo mientras espera a sus presas.

Pese a su aspecto y a pertenecer a la familia de los tiburones, no se considera una especie peligrosa para las personas y no suele atacar a humanos. Los expertos recuerdan que estos animales únicamente reaccionan cuando se sienten amenazados o son pisados accidentalmente.

Por ello, recomiendan a los bañistas extremar la precaución en zonas arenosas poco profundas, especialmente en áreas donde la presencia de angelotes es habitual, y avanzar removiendo ligeramente la arena con los pies para evitar sorprender a ejemplares que puedan encontrarse ocultos bajo el fondo marino.


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