Una nueva reyerta con un herido pone el foco en esta céntrica calle de Arrecife
Enrique Espinosa alerta de la reiteración de peleas durante las madrugadas y teme que acaben en una tragedia
- Lancelot Digital
La calle Manolo Millares, una de las zonas tradicionales de ocio nocturno de Arrecife, vuelve a ser escenario de un episodio violento. Este fin de semana, un hombre resultó herido de carácter moderado tras recibir un corte en la espalda durante una pelea registrada alrededor de las seis de la madrugada, a la salida de un establecimiento nocturno.
La víctima tuvo que ser atendida por los servicios sanitarios y trasladada a un centro hospitalario para recibir puntos de sutura. Aunque las lesiones no revistieron especial gravedad, el incidente vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por la seguridad en esta zona de la capital lanzaroteña.
Según fuentes policiales, el enfrentamiento se produjo entre varios jóvenes de origen sudamericano y magrebí, aunque por el momento se desconocen las causas que desencadenaron la pelea.
El gerente del Consorcio de Seguridad y Emergencias de Lanzarote, Enrique Espinosa, ha mostrado su preocupación por la repetición de estos incidentes, especialmente durante las madrugadas de los fines de semana.
"Es otra reyerta más de las múltiples que tenemos a lo largo del año en esta misma zona", señaló Espinosa, quien advirtió del riesgo de que estos enfrentamientos terminen teniendo consecuencias mucho más graves.
"Esto llegará a más y no sé cuál es el límite, hasta que haya algún fallecido y después todo el mundo se lamente", manifestó el responsable del Consorcio, preocupado por la frecuencia de las peleas y las circunstancias en las que se producen.
La calle Manolo Millares concentra parte de la actividad nocturna de Arrecife, especialmente durante los fines de semana, cuando numerosos jóvenes se reúnen en los establecimientos de ocio de la zona.
El nuevo altercado reabre así el debate sobre la necesidad de reforzar la vigilancia policial y las medidas de prevención durante las horas de mayor actividad nocturna, con el objetivo de evitar que una nueva pelea termine en una tragedia.