Unos tickets podrían delatar al responsable de una montaña de basura abandonada en Arrecife

La Policía investiga el vertido de la calle Aniagua, que incluso podría proceder de otro municipio
- Lancelot Digital
Una montaña de bolsas, cajas, botellas, latas y todo tipo de residuos apareció abandonada junto a los contenedores de la calle Aniagua, en Arrecife. Ahora, unos tickets encontrados entre la propia basura podrían convertirse en la pista para localizar a su responsable.
El vertido fue detectado durante la noche del martes por un trabajador del servicio de baldeo, que alertó de la importante acumulación de desperdicios en plena vía pública.
Los servicios de Limpieza necesitaron varias horas para retirar todos los residuos y devolver la zona a la normalidad. La basura se encontraba esparcida por la acera y amontonada junto a los propios contenedores.
Sin embargo, durante las labores de retirada aparecieron diferentes tickets y otros elementos que podrían aportar información sobre la procedencia de los residuos. El Ayuntamiento ha trasladado ya el caso a la Policía para intentar determinar quién está detrás del vertido.
Los primeros indicios apuntan incluso a la posibilidad de que parte de la basura haya sido trasladada hasta Arrecife desde otro municipio, una circunstancia que ahora deberá esclarecer la investigación.
El concejal de Limpieza, Jacobo Lemes, ha calificado lo sucedido como "una auténtica vergüenza" y considera que el episodio no responde a un problema de falta de contenedores, sino de comportamiento incívico.
"Una cosa es que un contenedor esté lleno y otra muy distinta es que alguien decida sacar de su coche o de su negocio bolsas, cajas y botellas y dejarlas en la calle", señala.
El Ayuntamiento recuerda que existen servicios específicos para aquellos residuos que no pueden depositarse en los contenedores habituales y advierte de que continuará investigando este tipo de vertidos.
En este caso, la propia basura podría haber dejado detrás la pista necesaria para identificar a quien decidió abandonarla en plena calle.