Unos vecinos de Playa Honda denuncian el calvario que viven por culpa de unos okupas
Se quejan de los ocupantes de la vivienda que sufrió un incendio, se cree que provocado, en la madrugada del martes: "Escuchamos gritos e insultos a todas horas"
Lancelot Digital
Vídeo: Lancelot Televisión
A simple vista es una casa de ensueño en la carretera de las Playas, pero por dentro nada tiene que ver. Un incendio ocurrido en la madrugada del pasado martes, se cree que provocado, dejó inhabitable la primera planta. Una casa terrera con jardín y con más de cinco habitaciones. Hasta abril de 2015 aquí vivía un matrimonio que no generaba ningún conflicto con la comunidad. Esto cambió con la llegada de los okupas. "Antes de llegar estaba perfecto. Un matrimonio de toda la vida. Esta casa tiene 37 ó 38 años y siempre han vivido aquí sin problemas de vecindad de ningún tipo", asegura José Juan Quevedo.
Los vecinos culpan a una mujer con problemas de drogas de traer el caos a esta calle. "Hablamos con la alcaldesa, nos dice lo mismo, que no pueden hacer nada, que están con las manos atadas, y esa es la situación aquí. Tenemos que tragar y aguantar todo esto. A las 4 de la mañana gritos, escándalos y de todo. Y aquí todo el mundo trabaja, tiene hijos, hay un montón de niños, y tenemos que estar escuchando gritos e insultos a todas horas y es un poquito caos, porque tampoco puedes estar llamando a la policía a cada minuto", apunta otro vecino.
Pero en esta situación de desorden público también estarían implicados otros indigentes que han ocupado unos apartamentos contiguos. Los vecinos también apuntan a una pandilla de jóvenes vándalos, que habrían sido los responsables de pintadas y otros incendios intermitentes localizados en la vivienda. "Mi hija por la noche no duerme, porque está oyendo ruidos, que a lo mejor ni hay, pero ya los supone", cuenta Quevedo.
Este hombre, que vive al lado de la vivienda ocupada, levantó un muro después de que uno de los incendios aquí localizados le quemara parte de su pérgola. Además, sospecha que los okupas se enganchan a su instalación de luz y agua. "Cuando me llega el recibo del mes de julio y agosto que yo no estaba en la isla, que mi casa estaba cerrada, eran 375 euros de agua, cuando nosotros de media, que yo pedí el histórico a Canal Gestión, era de 60,70 ó 50. Una cosa inexplicable", afirma.
El Ayuntamiento lleva cuatro meses investigando quién es el propietario, pero los vecinos ya saben que es Bankia. Ahora esperan que el banco actúe o que lo haga el Ayuntamiento y se tapie la vivienda para evitar su ocupación.