Martes, 05 May 2026
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La sociedad se pregunta qué necesita Lanzarote para superar la crisis económica, social y sanitaria en la que se ha visto sumida por el covid 19

 

  • Lancelot Digital

 

Los planes y las previsiones que el Cabildo de Lanzarote y los Ayuntamientos de la isla habían realizado para el 2020 quedaron truncados ya en el mes de marzo o, al menos postergados. La pandemia del covid-19 arrasó con todo como un huracán a su paso y dejó de lado las pequeñas y grandes obras que se habían presupuestado para priorizar las ayudas sociales en una isla que, al depender casi totalmente del turismo, quedó especialmente tocada.

 

Miles de personas en Erte, cerca de cien mil en Canarias, comercios cerrados, hoteles cerrados, un turismo diezmado y el temor constante de que una nueva oleada eche por tierra lo poco que se había mantenido en pie. Cuando en mayo permitieron que la población se desconfinara, la única opción que había sobre la mesa para reactivar la economía, dado que el turismo no acababa de despegar por el miedo a los contagios, era la obra pública: activar las obras para crear empleo. Sin embargo, y aunque se han puesto en marcha muchas obras de pequeña envergadura, son muchos los proyectos que se han quedado por el camino. Y aunque, tal y como señala el presidente de los constructores de la isla, Neftalí Acosta, las empresas privadas se pusieron las pilas y aprovecharon para rehabilitar y mejorar sus instalaciones hoteleras, todavía quedan muchas mejoras en las instalaciones públicas por realizar para que la isla salga de toda esta situación reforzada como destino. De hecho en 2020 no empezó ni una sola obra pública nueva de envergadura en la isla.

 

Un año parado y sin obras

 

2020 no ha sido un año al uso. Para la presidenta del Cabildo, Dolores Corujo, ha sido, de hecho, “el peor año de nuestras vidas”, y aunque asegura que “cualquier obra pública o privada que requiera mucho trabajo humano será bienvenida, porque ayudará a crear empleos”, no esconde que la prioridad actual del Cabildo es “incentivar el gasto público y áreas como el bienestar social o los bancos de alimentos”.

 

En cualquier caso, hay mejoras indiscutibles que están pendientes: las carreteras, obsoletas en la actualidad, los accesos al aeropuerto y el propio parking del mismo, las zonas comunes de las localidades turísticas, avejentadas, la imagen en sí de la isla, algo en lo que insiste la Cámara de Comercio de Lanzarote, que apunta la necesidad de llegar a un gran pacto por el paisaje en Lanzarote.

 

Eso por no hablar de las grandes obras, siempre sobre la mesa, y nunca realizadas, como el tan traído y llevado Palacio de Congresos o el Campus Universitario Insular. En este sentido, Acosta lo tiene claro, “no se trata de construir más, sino de mejorar lo que tenemos”. No hay que pensar en nuevas y complejas obras, “sino llevar a cabo las que cada año se pintan en los presupuestos y nunca se realizan”. En este sentido, los datos hablan por sí mismos, a penas un veinte por ciento de las obras que se proyectan en los presupuestos anuales se llevan a cabo, las demás se quedan por el camino, año tras año. En ocasiones, por falta de coordinación y agilidad burocrática y en otras porque nunca se pensó en llevarlas realmente a cabo, pero quedaban bien sobre el papel.

 

Mejorar lo que tenemos

 

Neftalí Acosta, presidente de la Asociación de Constructores de Lanzarote, señala que “el sector turístico privado ha aprovechado esta situación de pandemia para reformar sus instalaciones, rehabilitar y mejorar todo aquello que, por diferentes circunstancias no habían podido mejorar en estos años”, afirma, y apunta. “Independientemente de que el sector turístico de Lanzarote sea uno de los más avanzados en lo que se refiere a rehabilitación, de ahí, que tengamos ya a la vista el tercer Plan de Modernización de Puerto del Carmen. Esto deja claro que desde la iniciativa privada se ha apostado, desde hace tiempo, por la mejor de la oferta alojativa”.

 

Sin embargo, Acosta es consciente de que este hecho también conlleva que, además de reformar los hoteles o establecimientos alojativos, también es necesario que se reforme el entorno de los mismos, las aceras, las calles, el alumbrado… hace falta mejorar las propias instalaciones del aeropuerto, la salida, los márgenes de carreteras, los muritos, por no hablar de la escasa vegetación que hay ahora mismo… las palmeras da pena verlas… Eso también hay que mejorarlo. Insisto, la inversión privada ha hecho un esfuerzo y ha mejorar sus instalaciones, pero hace falta una mejora de las instalaciones públicas de las zonas turísticas”.

 

Lanzarote tiene un déficit de obras públicas

 

En lo que se refiere a obras pendientes, no se anda por las ramas. “Lanzarote tiene un déficit de obra pública importante desde hace muchos años. En diferentes momentos se han pintado inversiones, ya sea de grandes obras emblemáticas como el Palacio de Congresos del que llevamos hablando desde hace muchísimos años y del que no hemos visto nada, y otras obras de las que se habla también mucho: como de las viviendas sociales. Seguimos sin ver esa realidad, se han prometido cientos de viviendas sociales y, por el motivo que sea, no se han llevado a cabo. Y hacen falta porque la oferta de vivienda privada que está en el mercado no será suficiente ni podrá dar cabida a toda la población”, señala, apuntando que además debe adaptarse a diferente tipo de población. “También hay que mejorar la carretera, el aeropuerto… el Puerto, afortunadamente, se ha ido invirtiendo en él y mejorando en los últimos años. Hay que rehabilitar centros educativos, centros deportivos… centros sanitarios… hay un amplio catálogo de obras pendientes. Y no hablamos de construir más. Hablamos de mejorar lo que ya tenemos”.

 

El presidente de la Asociación de la Construcción insular señala como mejoras necesarias para el próximo año y para cuando pase la pandemia, la escasa inversión pública que recibe Lanzarote. “Lamentablemente llevamos muchos años con un escaso porcentaje de ejecución de la obra pública presupuestada. Tan sólo un veinte por ciento de lo que se pinta en los presupuestos se ejecuta y es muy triste que, habiendo financiación, habiendo dinero, esas obras no estén ejecutadas”, critica. “Hablamos de un sector que genera mucha economía durante la ejecución de las obras, tanto de manera directa como indirecta y, muchas de estas obras, generan también economía posteriormente. Hay que mantener esa inversión de obra pública. Pero, que quede claro, no hablo de invertir más. No. Hablo de invertir y licitar aquello que ya aparece en los presupuestos”, y añade. “Cierto es que, en ocasiones, algunas administraciones externas a Lanzarote han pintado obras muy llamativas y que quedaban muy bien sobre el papel, sabiendo que no se iban a llegar a ejecutar”.

 

Acosta lo tiene claro. “La gran asignatura que tenemos pendiente en Lanzarote es saber agilizar la tramitación burocrática, agilizar todos los permisos que lleva una obra para no perder esos fondos, y para que cuando tengamos una situación como esta que tenemos encima ahora, tengamos dinero para ejecutar las obras y estemos preparados. Eso nos ayudará a salir mejor de las posibles crisis, al menos desde el sector de la construcción que genera mucho empleo”.

 

 

Rehabilitar y mejorar las zonas comunes de las zonas turísticas

 

Por su parte, la presidenta de la Asociación Insular de Empresarios y Hoteleros de Lanzarote, Susana Pérez, señaló que en Lanzarote sigue habiendo muchas cuestiones pendientes desde hace mucho tiempo. “Hay muchas cuestiones que se tendrían que haber solucionado hace mucho tiempo y que se acabarán agravando de no hacerlo. Hablo de carencias relacionadas con las infraestructuras hidráulicas de la isla, desde abastecimiento a depuración, los temas de movilidad, accesibilidad, transporte y, por supuesto, infraestructuras generales como el aeropuerto, su accesibilidad, la capacidad de la terminal y el parking, que es insuficiente ya con los habitantes de la isla y los pasajeros que mueve”, señala la responsable de la asociación. “Y las carreteras que lo necesitan también desde hace tiempo”.

 

Pérez considera además imprescindible embellecer las zonas turísticas, mejorando las aceras, el alumbrado, el mobiliario público… “Esté todo muy deteriorado es preciso rehabilitarlo”, señala.

 

 

Reportaje publicado en el periódico Lancelot de diciembre


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