“Ya me he resignado, pero al principio me acostaba y me hinchaba a llorar”
Pilar Callero, de 87 años, y su marido Sinforiano, de 90, viven en las casas que la Iglesia vendió a una empresa en Argana Alta y que tendrán que abandonar en marzo, después de que la justicia haya ordenado su desahucio. "Nos sentimos engañados", aseguran
Lancelot Digital
Vídeo: Lancelot Televisión
“Ya me he resignado, pero al principio me acostaba y me hinchaba a llorar”. Así se muestra Pilar Callero, mujer de 87 años que, junto a su marido, Sinforiano Lemes, de 90, vive en las casas de Argana Alta que la Iglesia vendió en 2006 a una empresa. Estos dos ancianos, si nada lo impide, tendrán que abandonar su casa este mes de marzo, después de que la justicia haya ordenado su desahucio. “Nos sentimos engañados”, asegura esta mujer.
El que fuera presidente de la Asociación de Vecinos de Argana Alta, Andrés Medina, ha enviado una carta al Papa Francisco para que impida este desahucio y el de otro vecino enfermo. Medina recuerda en su misiva que estas viviendas fueron construidas por la Iglesia en los años 60, en un suelo cedido por un vecino, para destinarlas a personas necesitadas. Aunque se construyeron con dinero de vecinos y feligreses, en el año 2006 la Iglesia vendió el solar donde se ubicaban estas casas y ahí comenzaron los problemas. Dos familias ya fueron desahuciadas en 2013, otras dos ganaron los pleitos judiciales, pero esta pareja de ancianos y su vecino los perdieron, fijándose su desahucio para este mes de marzo.
“Se le mandó una carta el 15 de enero y no contestaron. Dejamos pasar un tiempo prudencial y el 25 de febrero volvimos a escribir otra vez con más argumentos que teníamos de una serie de documentos que habían llegado a nuestro poder a raíz de pedirlos en el Ayuntamiento sobre la segregación de la finca, para ver cómo se había actuado en beneficio de una Iglesia y de la empresa particular que la compró. Pedimos que conteste los escritos y que tome iniciativa de hacer una investigación en la Diócesis de Canarias y aquí en San Ginés”, explica Medina.
Desde la Concejalía de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Arrecife aseguran que ya se han reunido con los familiares de los dos ancianos y que, si se produce el desahucio, ellos costearían el alquiler social de la nueva vivienda.
“Estamos pendientes de que se sustancie el expediente con algún documento que falta por completar, para que se active la ayuda inicial para alquiler para que puedan hacer frente a la nueva vivienda si lamentablemente se tienen que trasladar a ella en esta situación que es difícil de entender”, afirma la edil Ascensión Toledo.
El caso ya ha conmocionado a muchos vecinos de Lanzarote y este mismo viernes se podía ver al colectivo Stop Desahucios manifestándose en las inmediaciones de la casa.