Sábado, 24 Octubre 2026
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fumar
La 9ª Cumbre Científica SCOHRE reúne a expertos para analizar prevención, alternativas al cigarrillo y protección de los menores

  • Lancelot Digital


Reducir el número de fumadores, evitar que los jóvenes comiencen a consumir nicotina y buscar alternativas que disminuyan el daño entre quienes no consiguen abandonar el tabaco. Estos son algunos de los grandes objetivos abordados en la 9ª Cumbre Científica SCOHRE sobre Reducción del Daño del Tabaco, celebrada esta semana en Grecia.

El encuentro reúne a investigadores, médicos, economistas y especialistas en adicciones para analizar cómo afrontar un escenario que ha cambiado notablemente durante los últimos años. Al cigarrillo convencional se han sumado productos como los cigarrillos electrónicos, el tabaco calentado o las bolsas de nicotina, abriendo un debate científico y regulatorio sobre sus diferentes perfiles de riesgo.

Uno de los principales asuntos de la cumbre es precisamente determinar hasta qué punto esos productos deben recibir el mismo tratamiento normativo y fiscal que el cigarrillo convencional. Los participantes defienden que las decisiones deben apoyarse en la evidencia científica disponible y evaluar por separado sus características y riesgos.

Menores y fumadores adultos


La protección de los jóvenes ocupa otra parte importante de la discusión. Los expertos coinciden en la necesidad de impedir el acceso de los menores a productos con nicotina, aunque algunos participantes advierten de que la prevención no debería hacer olvidar a millones de adultos que continúan fumando.

El médico Mark Tyndall, exdirector del Centro para el Control de Enfermedades de Columbia Británica, defendió la necesidad de combinar ambos objetivos: evitar nuevos consumidores y reducir el daño entre quienes ya mantienen el hábito.

Los datos muestran además que los patrones están cambiando. En Canarias, según ESTUDES 2025, el 10,7% de los jóvenes de entre 14 y 18 años había fumado durante el último mes, mientras que el 45,2% reconocía haber probado alguna vez el vapeo.

La cumbre también analiza el coste económico del tabaquismo. Más allá del gasto sanitario, sus consecuencias alcanzan al absentismo, la discapacidad y la pérdida de productividad. La Comisión Europea sitúa la carga económica asociada al tabaco en hasta 130.000 millones de euros.

Con el objetivo europeo de lograr una generación libre de humo en 2040, la 9ª Cumbre SCOHRE plantea que prevención, abandono del tabaco y reducción del daño deben formar parte de una misma estrategia, adaptada a una realidad en la que las formas de consumir nicotina son cada vez más diversas.


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