El fracaso del referéndum del Sáhara en la ONU

El choque de vetos entre Rusia y Estados Unidos pone fin a la MINURSO y deja en el aire la autodeterminación saharaui
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El Sáhara Occidental vuelve a quedar sin una vía clara para resolver su futuro político después de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas fracasara en su intento de renovar la misión internacional MINURSO. El enfrentamiento entre Rusia y Estados Unidos ha terminado dejando al territorio sin esta presencia de la ONU, desplegada desde 1991.
La antigua colonia española, abandonada por España en 1975 tras la Marcha Verde y la posterior retirada, lleva medio siglo inmersa en un conflicto entre Marruecos y el Frente Polisario, que reclama la independencia del territorio. El acuerdo de alto el fuego de 1991 contemplaba la celebración de un referéndum para que la población saharaui decidiera entre la independencia y la integración en Marruecos. Sin embargo, la consulta nunca llegó a celebrarse por las discrepancias sobre el censo electoral.
El último enfrentamiento diplomático se produjo el pasado 30 de octubre. Rusia vetó la propuesta estadounidense, que respaldaba el plan de autonomía marroquí como base para las negociaciones y planteaba modificar la misión, eliminando la referencia al referéndum de su denominación. Moscú consideró que el texto favorecía unilateralmente a Marruecos.
Posteriormente, Estados Unidos votó en contra de la resolución rusa, que pretendía prorrogar durante un año la MINURSO sin modificar sus funciones. La propuesta solo consiguió tres votos favorables y once abstenciones, por lo que tampoco salió adelante.
La misión comenzó su retirada el 1 de noviembre, dejando atrás 35 años de presencia internacional. El bloqueo vuelve a dejar sin horizonte concreto la consulta de autodeterminación y aumenta la incertidumbre sobre el futuro del territorio.
La situación también tiene implicaciones para España. En 2022, el Gobierno de Pedro Sánchez modificó la posición histórica española y respaldó la propuesta de autonomía de Marruecos como la base más seria, realista y creíble para resolver el conflicto.