Puente apunta a los controladores de Atocha y se desmarca del accidente de Toledo

El ministro asegura que los sistemas funcionaban y cuestiona por qué se autorizó avanzar al AVE con otro tren detenido
- Lancelot Digital
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha puesto el foco sobre los controladores ferroviarios de Atocha por el accidente de tren ocurrido en Urda (Toledo), que ha dejado hasta el momento 69 fallecidos y cerca de 200 heridos. En su comparecencia de este viernes, el ministro defendió que los sistemas de seguridad funcionaban y que los operadores disponían de información suficiente para evitar la colisión. "Los que estaban en el centro de control tenían a la vista lo que estaba sucediendo", afirmó Puente, quien insistió en que las pantallas permitían comprobar cómo un tren permanecía detenido mientras otro se aproximaba.
El ministro considera que las órdenes impartidas desde el Centro de Regulación y Control de Adif, situado en Atocha, resultaron determinantes en el siniestro, aunque evitó atribuir formalmente la responsabilidad a un error humano.
Un semáforo en verde con un tren detenido delante
Según la reconstrucción expuesta por Puente, una avería informática registrada a las 8.31 horas del miércoles interrumpió la transmisión del sistema de protección LZB en 63 kilómetros de la línea Madrid-Sevilla.
Los trenes quedaron detenidos automáticamente y la circulación pasó a depender de la señalización lateral y de las instrucciones del centro de control.
Sin embargo, el AVE recibió autorización para continuar la marcha mientras un Iryo permanecía inmovilizado delante. "¿Por qué este semáforo se pone en verde y, por tanto, el tren que llega está absolutamente vendido?", se preguntó el ministro.
Puente recordó que existen dos normas básicas: no autorizar el avance de un tren mientras el anterior siga ocupando el tramo protegido y aplicar la denominada "marcha a la vista", limitada en este caso a 40 kilómetros por hora, cuando corresponda.
Cinco minutos para evitar la tragedia
A las 8.48 horas, la maquinista del Iryo comunicó que seguía sin poder arrancar. Cinco minutos después, a las 8.53, se produjo la colisión. "Sí había tiempo suficiente para avisar al AVE", aseguró Puente, quien cuestionó por qué no se actuó durante ese intervalo.
Pese a sus declaraciones, el ministro negó estar utilizando a los trabajadores como responsables exclusivos y aseguró que la investigación deberá analizar también los protocolos, la formación y la supervisión.
La investigación técnica continúa abierta para determinar las causas y responsabilidades definitivas del accidente.