Sánchez cierra filas tras el procesamiento de su esposa y apela al tiempo y a la justicia

La causa contra Begoña Gómez irrumpe en la agenda del presidente en Pekín y eclipsa su reunión con Xi Jinping
- Lancelot Digital
La agenda internacional de Pedro Sánchez en Pekín se vio sacudida por la actualidad judicial en España tras el procesamiento de su esposa, Begoña Gómez, una circunstancia que acabó eclipsando el relato diplomático del viaje. El presidente respondió con un mensaje de confianza en la justicia: «El tiempo pondrá a todo el mundo en su sitio».
Una hora después de su reunión con el presidente chino, Xi Jinping, en el Gran Palacio del Pueblo, Sánchez compareció ante los medios en la capital china, donde buena parte de las preguntas giraron en torno a la situación judicial de su esposa. «Ayer conocimos esta nueva noticia. Lo que le pido a la justicia es que haga justicia», afirmó, antes de mostrarse convencido de que el proceso acabará aclarando los hechos.
El día anterior, el juez Juan Carlos Peinado había propuesto juzgar a Gómez por cuatro delitos, entre ellos malversación y tráfico de influencias, en el marco de una instrucción que ha generado una fuerte controversia política y jurídica. La esposa del presidente acompañaba a Sánchez en este viaje oficial a China —el cuarto en cuatro años—, una visita que en esta ocasión ha sido elevada de rango por las autoridades del país asiático.
Desde Moncloa trasladaron su «indignación» tanto por el contenido de la resolución como por el momento elegido para hacerla pública, coincidiendo con la estancia del jefe del Ejecutivo en Pekín. En la misma línea, el ministro de Justicia, Félix Bolaños, aseguró que un tribunal superior «e imparcial» terminará corrigiendo una instrucción que, a su juicio, «ha avergonzado a muchos ciudadanos, jueces y magistrados».
Pese a la tormenta política, la agenda institucional continuó en la capital china. Sánchez y Gómez participaron en distintos actos oficiales y privados, incluida una cena en un restaurante con estrella Michelin en Pekín, donde el presidente compartió en redes sociales una imagen junto al chef español Lucas Garigliano, destacando el carácter cultural y gastronómico de la visita.
Con todo, el foco sigue puesto en la evolución del proceso judicial en España, que amenaza con prolongarse en paralelo a la actividad política del Ejecutivo y condicionar el debate público en las próximas semanas.