¿De qué hablan en las tertulias? ¿De qué se acusan los políticos y cargos públicos?

Pedro Hernández
Del modelo territorial, económico, social y cultural que se quiere construir con la transición energética.
Ese es el tema que ocupa la mayoría del tiempo en el último años, las tertulias, los debates públicos.
LAS PARADOJAS DE LANZAROTE.
Muchos de los factores que históricamente se percibieron como retrasos o limitaciones terminaron convirtiéndose en ventajas.
La escasez de agua, un factor clave, dificultó la urbanización turística masiva.
Otro factor clave, una fuerte conciencia paisajística evitaron algunos de los errores que sí se cometieron en otros territorios.
Cuando el turismo de masas avanzaba aceleradamente por las costas españolas y archipiélagos, Lanzarote, todavía estaba en condiciones de reflexionar sobre qué modelo quería ser. Con Manrique a la cabeza, siempre se decía, EN LANZAROTE, LO QUE SE ESTÁ HACIENDO ALLÍ, AQUÍ NO
Aquella ventana de oportunidad histórica fue aprovechada por la visión impulsada por César Manrique y por amplios sectores de la sociedad insular, que entendieron que el paisaje no era un obstáculo para el desarrollo sino su principal riqueza.
HOY OCURRE ALGO PARECIDO.
La polémica de los últimos meses en torno a los proyectos energéticos no debería interpretarse como un conflicto.
Hay que entenderlo como una oportunidad histórica.
En otras islas, la implantación de las renovables se produjo sin debate público, con imposición y con importantes impactos sobre el territorio. Ver el desastre de Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife o La Gomera. Grandes parques eólicos y fotovoltaicos en manos de las multinacionales energéticas.
¿Ese es el camino que queremos para Lanzarote?
ESTAMOS A TIEMPO:
¿qué transición energética deseamos impulsar?
La cuestión no es elegir entre combustibles fósiles o energías renovables. Esa discusión está superada.
La transición energética en Lanzarote, servirá para reforzar los valores territoriales, paisajísticos y sociales de la isla o si, por el contrario, reproducirá los mismos errores que ya se han cometido en otras islas.
La transición energética no consiste únicamente en sustituir una tecnología por otra. Implica decidir dónde se ubican las instalaciones, cuánto suelo ocupan, quién obtiene los beneficios, qué impactos generan sobre la biodiversidad y el paisaje, cómo se relacionan con las actividades tradicionales y qué modelo de consumo energético se pretende sostener.
La experiencia de otras islas ofrece lecciones muy valiosas.
El debate ya no gira en torno a producir más energía renovable, sino también a reducir consumos innecesarios, mejorar la eficiencia, ordenar el territorio y garantizar que la transición sea compatible con la conservación de los ecosistemas y la calidad de vida de la población.
La principal fortaleza de Lanzarote en este momento no es disponer de más proyectos energéticos que otras islas.
Su principal fortaleza es disponer de tiempo para debatirlos.CLARIDAD FRENTE A CONFUSIÓN.
CLARIDAD PARA RECONOCER QUE NO CUALQUIER PROYECTO, en cualquier lugar y de cualquier manera contribuye a una transición justa y sostenible.
CLARIDAD para entender que el TERRITORIO ES UN RECURSO LIMITADO.
CLARIDAD PARA SABER QUE EL PAISAJE CONSTITUYE UN PATRIMONIO ECONÓMICO, CULTURAL y AMBIENTAL IRREMPLAZABLE.
CLARIDAD PARA ASUMIR QUE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA y la PLANIFICACIÓN RIGUROSA NO SON OBSTÁCULOS, sino condiciones imprescindibles para que los proyectos sean legítimos y duraderos.EL ESPEJO DE LA HISTORIA QUE TIENE HOY LANZAROTE.
Muy parecido al que se planteó hace más de medio siglo respecto al turismo: ¿queremos limitarnos a reproducir modelos diseñados en otros lugares o queremos construir una respuesta propia adaptada a la singularidad de la isla?
En los años sesenta liderados por Manrique, una generación fue capaz de imaginar un modelo turístico diferente cuando parecía que el único camino posible era copiar lo que se estaba haciendo en otros destinos.
Aquella decisión marcó la identidad contemporánea de Lanzarote.
HOY, ANTE EL DESAFÍO ENERGÉTICO Y ECOLÓGICO, SE ABRE UNA VENTANA DE OPORTUNIDAD SIMILAR.
¿Qué isla queremos construir a través de la transición?
La historia demuestra que las sociedades que se detienen a reflexionar antes de transformar su territorio toman mejores decisiones que aquellas que actúan con prisas.
Lejos de ser un problema, el debate actual, es UNA DE LAS MEJORES NOTICIAS PARA LANZAROTE. La isla está a tiempo de pensar su futuro, antes de que ese futuro quede decidido y construido por otros en otras latitudes. Y esa es, la mayor oportunidad que tiene hoy la sociedad lanzaroteña: demostrar que es posible LIDERAR no solo UNA TRANSICIÓN ENERGÉTICA, SINO UNA TRANSICIÓN ECOLÓGICA y SOCIAL capaz de convertirse nuevamente en REFERENCIA para otros territorios insulares.
En un lugar de la madre tierra, la pachamama, a 11 del mes del solsticio del verano del 2026, y a 11 días de que se produzca. Sigamos en el debate y decidamos qué es lo mejor para cuidar y conservar la isla como parte integrante de la madre tierra. Tenemos la obligación de dar ejemplo de lo que aquí se haga. Que otros, en otras latitudes, no decidan nada y no nos impongan nada.