Sábado, 11 Abril 2026
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Por Gregorio Barreto Viñoly, cronista oficial de Haría 

 

          

Don Gabino Hernández Cruz, una persona procedente del Municipio de San Bartolomé por sus dos ramas, pero nacido en Haría, fue una persona destacada en el municipio, hacendado, montando en Haría una buena molina de fuego para gofio, y luego acopló sus instalaciones para dar luz al pueblo de Haría, dando empleo fijo a dos personas, como fueron su sobrino Silvestre Hernández Núñez y Sebastián Dorta Rivera, habiendo ejercido de alcalde en tres ocasiones y  además de  Juez de Paz.   

 

Gabino Hernández Cruz nació en Haría el 30-06-1882, y falleció el 05-01-1968,  en estado de soltero, siendo su verdadero nombre el de Pablo-Gabino.

 

Gabino era hijo de Tomás Hernández Martín, nacido en San Bartolomé el 01-01-1848, y fallecido en Haría el 19-05-1912, y de Margarita Cruz Afonso, que nació el 01-01-1858  y falleció el 22-02-1899. Este matrimonio se ubicó en la Calle La Tegala, instalando un comercio, casando luego con  Florencia Curbelo Díaz.

 

Pero Gabino, además era nieto de Gabino Cruz Hernández, nacido en San Bartolomé en 02-01-1811, y fallecido en Haría el 21-07-1901, y de Doña Rosalía Afonso Reyes, nacida en San Bartolomé el 01-01-1811, fallecida en Haría el 13-05-1899, que dejaron tres hijos apellidados Cruz Afonso.

 

 

Gabino emigró a la isla de Cuba  y allí ejerció la profesión de sastre, con una clientela de élite, compuesta de empresarios y políticos, y parece que fue muy apreciado, y luego al regresar, se sabe que también trabajó de sastre en Haría.

 

En la década de 1920, montó en Haría una buen molino de fuego para moler gofio, con unos buenos motores y teniendo una buena clientela, aunque el primero en este negocio en Haría, fue Francisco Torres Umpiérrez, más tarde de Fernando Betancor Martín, y también tuvo otra Antonio Perdomo Rosa, en la Calle Faja.  

 

Pero Gabino aún no se consideraba satisfecho, y se ideó el montar una Fábrica de Luz, y para ello utilizó el motor de la molina, con sus alternadores y acoples y por el año de 1932, ya logró el objetivo de dar luz eléctrica al pueblo de Haría. Era corriente continua, y daba luz desde el oscurecer hasta las 11 o 12 de la noche, según los días largos o cortos y avisaba cuando iba a apagar, con unos cortes de aviso.

 

Gabino no fue el primero en dar luz en Haría, ya que el piloto mercante Matías Reina Rodrígue, la daba en los años de 1920 en la Villa Dolores.

 

Gabino fue alcalde de Haría en tres ocasiones, en 1923, 1935 y 1938 y en esta etapa última propuso y consiguió que el popular cura  Juan Arocha Ayala fuera nombrado como Hijo Adoptivo de Haría. Fue además juez de paz de Haría.

 

Gabino se granjeó la amistad y el aprecio de la gente del pueblo, porque era servicial y caritativo y echaba una mano en casos de apuro, si podía.

 

Gabino, que no tenía herederos forzosos, y con bastantes años ya, estaba obsesionado porque quería que las iniciales de su nombre prevalecieran una vez muerto él, en sus propiedades, y así eligió sucesor a su sobrino nieto Gabino Hernández Martín.

           

 


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