EL TRASMALLO DE LANCELOT
La debilidad de Carlos Espino, el pacto en el Cabildo, la situación en Arrecife…
Primeros avisos a navegantes
La dirección del PSOE ha vendido a la opinión pública que el secretario general insular, Carlos Espino, tuvo el respaldo unánime del Comité Insular celebrado el pasado lunes donde se analizó el contundente e histórico castigo que el PSOE sufrió en las urnas. La realidad es más bien la contraria. Sólo 20 miembros de ese comité integrado por 65 personas lo respaldaron. El resto de los asistentes se abstuvieron. Es decir, los representantes de las agrupaciones locales de Tías, San Bartolomé y Teguise no lo apoyaron. Aunque es cierto que todavía Espino y Palarea controlan la dirección del partido, no lo es menos que los malísimos resultados alcanzados, sobre todo en el Parlamento de Canarias, que encabezaban Palarea y Espino, y en el Cabildo, comienzan a oírse, todavía tímidamente, voces que cuestionan la política desplegada por la dirección del partido en los últimos años. Todos están a la espera de si se logra pactar con Coalición Canaria (su tabla de salvación, quién lo diría) en el Cabildo, pero sobre todo en el ayuntamiento de Arrecife. Si lo consigue salvará sin muchos problemas su culo. De lo contrario, si el PSOE se queda sólo gobernando en San Bartolomé, Carlos Espino será lanzado a los leones por el propio Manuel Fajardo Palarea sin con ello logra apagar la mecha explosiva que tiene bajo su cómodo sillón. Pues eso, que está rezando para que Pedro San Ginés, Jesús Machín y David de la Hoz, sobre todo éste último, le salve de las garras de las fieras. No es baladí, que un hombre comedido y prudente hasta la extenuación, como lo es Marcial Martín, haya soltado en el la tertulia “Café de Periodistas” de LANCELOT TELEVISIÖN que no sólo habrá que ir pensando en cambiar de políticas sino a las personas que la han ejecutado y fracasado. Más alto se puede decir, pero no más claro.
Ejecutiva sumisa
Y si en el Comité Insular del PSOE, la dirección no la tuvo todas consigo, en la comisión ejecutiva, un órgano totalmente sumiso a Carlos Espino y Palarea, no fueron capaces de rechistar al secretario general que prácticamente echó la culpa del desastre ocurrido en la isla al tsunami que tuvo el epicentro en Madrid, en concreto en La Moncloa, lugar de residencia de Zparo, como ya se conoce al presidente del Gobierno de España. Le echaron el muerto al querido Zapatero y, cómo no, a los perversos medios de comunicación de la isla, sobre todo a aquellos relacionados con el Grupo LANCELOT. Dicen que Manuela Armas fue la más animada en excusar sus vergonzantes resultados en el Cabildo por la campaña de desprestigio que medios de este grupo le ha hecho durante los últimos años. Nada de autocrítica, nada de reflexión sobre cómo gobernaron en el Cabildo y en el Ayuntamiento de Arrecife, nada sobre el catastrofismo que utilizaron sobre el estado físico de Lanzarote, nada sobre las políticas regresivas a la hora de crear o facilitar empleo….La culpa del otro. Menos mal que nos cuenta que una voz en esa ejecutiva dijo casi en voz baja que lo que había que analizar era si la actitud frentista que mantuvo la dirección con algunos medios de comunicación fue acertada. Y a las urnas nos remitimos para saber que no.
Generosidad y victoria
Negar que CC ha sido la gran vencedora de estas elecciones y que Pedro San Ginés junto con Jesús Machín han salido muy reforzados políticamente hablando, es de necios. Pero es verdad que a veces administrar las victorias resulta más difícil que digerir las derrotas. Y es hasta cierto punto lógico que así sea, Como lo es que Jesús Machín y Pedro San Ginés traten de sacar la máxima rentabilidad a la hora del reparto del poder en las instituciones donde dominan. Es más, el PP y Ástrid tienen que saber y reconocer que Coalición Canaria tiene la sartén por el mango en las negociaciones y es lógico que trate de sacar ventaja. El PP o el PSOE, en esas circunstancias hubieran hecho igual o parecido. No lo duden. Pero, ahí es donde CC puede marcarse la diferencia y demostrar su generosidad. Si está dispuesta, como parece y dicen, en pactar con el PP en el Cabildo debería de hacer dos cosas a nuestro humilde entender. Cerrar lo más rápido posible un pacto y que los consejeros del PP estén lo más contentos posible si quieren gobernar con tranquilidad. Es verdad, que el PP no está para exigir mucho, pero cuando más obtengan más contentos estarán y más tranquila CC. Cuando alguien llega a un acuerdo con otro no sólo tiene que demostrarle la fuerza que tiene sino lo magnánimo que puede ser, lo bien que se pueden llevar. Pero no sólo para tener contento al socio sino para demostrarle a la ciudadanía que no se equivocaron cuando fueron tan generosos con él en las urnas. A la gente le gusta los dirigentes serios, honestos, trabajadores, ambiciosos pero sobre todo generosos. CC se ha ganado el apoyo de las urnas por méritos propios, ahora deberá conservarlo. Y sobre todo oír los consejos de aquellos que ha tenido cerca en los malos tiempos y huir de los lobos que ahora tienen piel de cordero. Los del chiringuito, los del cantinero. Los que han perdido y quieren ganar con trampas.
Faltó alegría
No se escenificó en el pleno de constitución del nuevo Cabildo de Lanzarote y proclamación del nuevo presidente Pedro San Ginés, la alegría que debían tener los dos grandes ganadores de estas elecciones. Algunos lo achacan a que se llegó al pleno sin un pacto formalmente cerrado con el PP. Lo lógico es que en ese solemne acto se reflejara a las claras quienes han sido los grandes triunfadores de las elecciones, el enorme triunfo que ha tenido CC y Pedro San Ginés alcanzado resultados históricos para su formación. Por el contrario, se notó en el ambiente cierto sabor agridulce, sobre todo en el PP e incluso en los miembros de CC partidarios de haber cerrado un acuerdo ya con el PP. Era un día, sin duda, para saltar de alegría y esa no se reflejó en la celebración del Pleno. Tampoco los discursos de cada uno de los portavoces pasaran precisamente a la historia, leídos con letanía y sin mucha convicción. Bien es cierto que el del presidente del Cabildo fue el que más pistas apuntó –era su obligación- de lo que pretende hacer durante los cuatro años. Pero el hecho de que el futuro pacto siga al albur de las negociaciones futuras con el PP, condicionó los discursos de todos los protagonistas. Nos gustó la seriedad del discurso del presidente. La claridad que tiene para enfrentarse a los retos de Lanzarote en una situación económica y social difícil. El que no cayera en la demagogia y el populismo tan proclive en estos actos ceremoniosos. Sobre todo cuando dejó claro que el Cabildo va a segur apostando por el modelo de desarrollo económico de los últimos 30 años: el turismo. No se trata de cambiar de modelo sino de mejorarlo, señaló. Otros y otras todavía siguen anclados en los discursos vacíos, vagos y llenos de obviedades. Así les ha ido.
Un gobierno estable
El alcalde en funciones del Ayuntamiento de Arrecife, Cándido Reguera, continúa abogando por la necesidad de que se llegue a un acuerdo que dé garantías de estabilidad a la institución capitalina durante los próximos cuatro años. Un gobierno fuerte y sin fisuras que permita que la capital de la isla pueda seguir avanzando y prosperando para ocupar el lugar que se merece. Lo que no tiene sentido es que se esté hablando de una moción de censura antes de que se celebre el pleno de constitución. En fin, ya veremos qué es lo que ocurre el sábado, pero lo cierto es que hay demasiados comensales para tan poco pastel.
Fallece el arquitecto Enrique Spínola González
En la madrugada de viernes, 3 de junio, falleció en Las Palmas de Gran Canaria, donde residía, el arquitecto Enrique Spínola González, natural de Lanzarote. Fue autor del primer Arrecife Gran Hotel y, junto a Jesús Trapero Ballesteros, coautor del edificio de la Escuela de Arte Pancho Lasso. Estos proyectos, junto al primer edificio de la Escuela de Pesca, representan lo mejor de la arquitectura realizada en Lanzarote en la segunda mitad del siglo XX. Con el fallecimiento del arquitecto Enrique Spínola desaparece el que, sin duda, ha sido el arquitecto más notable del siglo XX en Lanzarote. La Escuela de Arte Pancho Lasso pasa por una de las muestras más sobresalientes de entre los edificios públicos de Canarias, del período que abarca la segunda mitad del siglo XX, y es un referente para las generaciones posteriores de estudiantes de arquitectura, así como un magnífico continente educativo pensado para un uso que no se ha visto hipotecado a pesar del tiempo transcurrido. En cuanto al edifico original para el Arrecife Gran Hotel, en este caso debemos lamentar la pérdida de un valioso inmueble, y que a juicio de voces autorizadas, fue singular en diseño y único exponente en su altura en la isla, al que una intervención posterior anuló los valores aportados por Spínola.
Enrique Spínola fue arquitecto municipal del Ayuntamiento de Arrecife y, más tarde, del Ayuntamiento de las Palmas de Gran Canaria, hasta su jubilación. Fue reconocido como un gran dibujante a plumilla a mano alzada, y generando una gran producción de elementos de la arquitectura tradicional de Lanzarote. Enrique Spínola González era hermano de Francisco Spínola, fundador del Grupo Spínola.
Marruecos, el gran futuro empresarial canario
Tal y como contaba esta semana LANCELOT TELEVISIÓN, la Consejería de Economía y Hacienda del Gobierno de Canarias ha organizado un foro empresarial bajo el título ‘Claves para la inversión en Marruecos, dos orillas, un mercado’, con el objetivo de dar a conocer las oportunidades de negocios y de inversión productiva en Marruecos, facilitando las claves para el proceso de inversión. Los asistentes a este encuentro, inaugurado en la Cámara de Comercio de Lanzarote, tienen claro que el principal obstáculo es la conectividad marítima entre ambos territorios. Según el presidente del ente cameral lanzaroteño, José Torres Fuentes, precisamente es este problema el que “está debilitando estas iniciativas de los empresarios de esta isla y de Canarias en general”.