Lanzarote no soporta más agresiones al territorio y a las personas

Pedro Hernández*
LANZAROTE NECESITA INTELIGENCIA, SENSIBILIDAD Y RESPETO TERRITORIAL.
Lo que está ocurriendo en La Santa con el molino, no puede contemplarse como un hecho aislado.
No es únicamente un molino eólico, una desaladora, una obra pública.
Es un episodio de un proceso profundo: LA INDUSTRIALIZACIÓN DEL TERRITORIO DE LANZAROTE Y EL DEBILITAMIENTO DE LOS PRINCIPIOS DE PROTECCIÓN PAISAJÍSTICA, AMBIENTAL Y TERRITORIAL QUE DURANTE DÉCADAS HICIERON DE LA ISLA DE REFERENTE MUNDIAL.
¿Cuánto territorio estamos DISPUESTOS a PERDER ANTES de REACCIONAR?
LO QUE ESTÁ EN JUEGO ES EL MODELO DE ISLA.
¿Aceptaremos el juego de los tramposos políticos y técnicos que deciden seguir adelante con la destrucción de la isla y su legado histórico?
Durante más de tres siglos, tras las erupciones de Timanfaya, generaciones enteras construyeron pacientemente un territorio único en el planeta. Un paisaje modelado por campesinos y campesinas, que aprendieron a convivir con la escasez, el viento, la sequía y la fragilidad de los ecosistemas.
El PAISAJE DE LANZAROTE NO ES UN DECORADO para HACER PROPAGANDA de la isla, MIENTRAS contribuyen a su DESTRUCCIÓN Y DETERIORO.
Es la principal riqueza colectiva de Lanzarote. Es nuestra identidad. Es la memoria. Es la economía. Es nuestro patrimonio.
En apenas unos años asistimos a una ACELERACIÓN SIN PRECEDENTES DE ACTUACIONES QUE FRAGMENTAN, OCUPAN, ARTIFICIALIZACIÓN Y DEGRADAN EL TERRITORIO.
Las torres de Los Ajaches.
La torreta de Masdache.
Los mapas de aceleración de renovables que amenazan amplias zonas de la isla.
La proliferación de postes, tendidos, farolas de Masdache, incompatibles con el medio rural, infraestructuras y elementos industriales en espacios de enorme valor paisajístico.
Ahora, el molino de La Santa.
Cada proyecto se presenta como un caso aislado.Se justifica por separado.El territorio no sufre los impactos por separado. Los acumula, los padece y los soporta.
EL PROBLEMA NO SON LAS RENOVABLES.
No estamos en contra de las renovables, la desalación, el progreso tecnológico. Etc.
Lo que cuestionamos es la utilización de esos conceptos para justificar actuaciones que pueden hacerse de otra manera, en otros lugares y con menor impacto.
La sostenibilidad no consiste en INDUSTRIALIZAR EL TERRITORIO CON INFRAESTRUCTURAS.
Consiste en estudiar alternativas, respetar la legislación ambiental, territorial y el CONVENIO europeode PAISAJE, todos ellos de OBLIGADO cumplimiento.
Es tiempo de corregir errores cuando estamos a tiempo.
Para eso existen las evaluaciones ambientales. Para evitar daños irreversibles.
SI EXISTEN CONDICIONANTES AMBIENTALES, ES PORQUE EXISTE RIESGOS.
La Declaración de Impacto Ambiental del proyecto de " Modernización...", publicada en abril de 2022, estableció medidas y limitaciones para proteger especies y hábitats sensibles.
Entre ellas, restricciones temporales de obras de febrero-agosto, vinculadas a los periodos de reproducción y cría de las aves.
Esas limitaciones no son sugerencias, recomendaciones, adornos administrativos. SON OBLIGACIONES.
Cuando la administración, sea Madrid, Canarias, el Cabildo o el Ayuntamiento, permite y tolera actuaciones incompatibles con los condicionantes ambientales, el problema deja de ser ambiental, en un problema de credibilidad. ¿Quién les va a creer?
La administración que no cumple las condiciones que ellas mismas se impone, están vaciando de contenido todo el sistema de protección ambiental.
LA ALTERNATIVA EXISTÍA
Lo más preocupante es que podían estudiarse soluciones menos agresivas.
El informe técnico de mayo de 2024 descartó la opción fotovoltaica alegando falta de suelo disponible.
La ciudadanía conoce terrenos próximos a la desaladora que merecen un análisis mucho más profundo y transparente.
¿Se estudiaron todas las alternativas?
¿Se compararon con el mismo rigor?
¿Se eligió la opción de menor impacto?
La legislación ambiental, exige elegir la alternativa ambientalmente más adecuada.
EL LEGADO DE CÉSAR MANRIQUE
Durante décadas Lanzarote fue admirada internacionalmente porque comprendió algo esencial. El territorio no es un obstáculo para el desarrollo.
Esa es una de las grandes enseñanzas de César Manrique. La belleza no es un lujo. Es la gran infraestructura económica, cultural y social.
La conservación no es un freno. Es una inversión de futuro.
Hoy el consenso histórico de CONSERVACIÓN Y PROTECCIÓN ESTÁ RESQUEBRAJADO en manos de la propaganda de la política de charlatanes que dicen una cosa y hacen otra.
Las infraestructuras juntas están transformando brutalmente la isla.
No hay compensación económica capaz de reconstruir un paisaje destruido.
No hay declaración institucional capaz de devolver una identidad perdida.
LA CIUDADANÍA TIENE DERECHO Y EL DEBER DE RESPONDER. ASÍ SERÁ.
Cuando se planteó la amenaza de las prospecciones petrolíferas de Repsol, la respuesta ciudadana fue masiva.
Instituciones, colectivos y miles de personas entendieron que había límites que no podían cruzarse.
¿Creen los responsables políticos hoy que la CIUDADANÍA PERMANECERÁ EN SILENCIO?
¿EL DOLOR QUE SIENTEN MILES DE PERSONAS ANTE EL DETERIORO DEL TERRITORIO DESAPARECERÁ IGNORÁNDOLO?
¿ La acumulación de impactos NO TENDRÁ RESPUESTA SOCIAL?
La DEFENSA de LANZAROTE NO PERTENECE a NINGUNA IDEOLOGÍA.
NO PERTENECE a NINGÚN PARTIDO.
PERTENECE A TODA LA SOCIEDAD.
TODAVÍA ESTAMOS A TIEMPO.
Hay que recordar que gobernar no consiste en ejecutar proyectos, EXIGE proteger aquello que no puede volver a construirse. Un paisaje destruido puede no recuperarse jamás.
Las obras tienen fecha de finalización. Las heridas en el territorio duran generaciones.
Lanzarote merece mucho más que convertirse en un espacio ocupado.
Vale la pena que siga siendo un ejemplo mundial de respeto entre naturaleza, cultura y territorio.
¿Rectificarán?
¿O lamentaremos lo que los responsables públicos decidieron no proteger?
A día 8 del mes de la llegada del solsticio de verano, en un lugar de Canarias que forma parte integrante de la pachamama, la madre tierra que implora por su conservación y protección.
Ahorita somos cientos o más que asumimos con TODAS LAS CONSECUENCIAS la defensa del territorio, cientos de personas o más que seguimos creyendo que Lanzarote no es una mercancía para explotar, que es una obligación moral hacia quienes la heredaron de generaciones anteriores y hacia quienes vendrán después, la NUEVA SOCIEDAD MESTIZA de la isla, que se enamoró por lo que era la isla, no por lo que la están convirtiendo. Ese AMOR POR LA ISLA ES UNA PODEROSA ENERGÍA. Somos CIENTOS, MILES de personas en disposición de asumir el reto de impedir las agresiones en marcha en la y las previstas.
*Activista social