Ni 85 escaños

Sigfrid Soria del Castillo Olivares*
En las elecciones generales de junio de 2016 Pedro Sánchez dio al PSOE el peor resultado de nuestra democracia, 85 diputados. Ese insólito descalabro de los socialistas descendientes de los marxistas Pablo Iglesias y Largo Caballero, este último también leninista-estalinista, fue causado porque Zapatero, al hundir a España, se cargó de paso al bipartidismo por la fragmentación de la Cámara Baja tras la aparición de formaciones populistas de ultraizquierda y de Ciudadanos.
Pero aquel descalabro del PSOE también fue causado porque en la cabeza del votante socialista con cabeza ya llovía, en las generales de 2016, sobre mojado por el pucherazo (*) de Sánchez en 2014 al ganar a Eduardo Madina: Pedro Sánchez ya era un tipo siniestro y sospechoso desde 2014 para los propios socialistas.
Tras aquellas generales de 2016 llegaron los irracionales y empecinados “no es no” de Sánchez a las investiduras del ganador Rajoy, el cual había conseguido 137 diputados. Entonces y ante aquella crisis y bloqueo institucional, el Comité Federal del PSOE dio la espalda a Sánchez forzando su dimisión como líder del PSOE y como diputado.
Rajoy es investido presidente y Sánchez, ayudado por los mismos mafias del mencionado pucherazo (*) de 2014, comienza la reconquista del poder orgánico. Lo consigue en 2017 con otro pucherazo (*), como no, ganando esta vez a Susana Díaz. Pedro Sánchez tiene una vinculación patológica entre los conceptos urna y amaño.
Liderando Sánchez de nuevo el PSOE y designando a su marioneta en el Congreso, Margarita Robles, comienza la cuenta atrás del pusilánime Rajoy con el histórico final de la moción de censura.
Los 84 votos del PSOE más los 96 de Unidos Podemos, ERC, PDeCat, PNV, Compromís, EH Bildu y Nueva Canarias dan la entrada a Sánchez al banco azul de presidente del gobierno, sin ser diputado. El defensor de aquella moción por el PSOE fue Ábalos enarbolando la bandera de la decencia y la regeneración democrática, oye que manda huevos.
En aquella época Sánchez aseguraba en infinidad de ocasiones que jamás gobernaría con populistas, comunistas ni separatistas.
Párrafos más arriba cuando me referí a Pablo Iglesias Posse y a Largo Caballero como marxistas ambos y además el segundo como leninista-estalinista no lo hice de forma casual, lo hice de manera intencionada para ahora enlazar con quienes, a pesar de Sánchez prometer electoralmente que no ocurriría, terminó pactando para poder gobernar. Prometer a su electorado que no pactaría para formar gobierno con populistas bolivarianos lo hizo en 2019 y también prometer que no se apoyaría en separatistas anti España lo prometió en 2023. Y aquí estamos.
Los PSOE, UGT, PCE y POUM que integraban el Frente Popular de 1936 tenían como objetivo acabar con la II República, incluso utilizando la fuerza revolucionaria si fuera necesario, para imponer una dictadura marxista-leninista a imagen y semejanza de la de Stalin en la URSS.
El líder del PSOE de 2023, con un parecido increíble a lo que ocurría en febrero de 1936, es presidente del gobierno de España gracias al apoyo de comunistas e independentistas.
¿Qué correlación hay entre los apoyos de Sánchez y su deriva anti democrática con la que ha colonizado las instituciones del Estado y gobernado negando absolutamente a los Poderes Legislativo y Judicial?
¿Qué relación mental existe en Pedro Sánchez entre lo no conseguido por el PSOE de 1936 y lo que desea conseguir en 2026?
Cada vez son más españoles y socialistas los que reflexionan sobre todo esto y concluyen que a la actual democracia española le quedaría poco recorrido si en el gobierno continuara Sánchez y por eso vaticino un batacazo para el PSOE parecido al que el amante de los pucherazos (*) sufrió hace 10 años.
A esa segura debacle el 29-N contribuyen los burdeles y chalets con dinero público, los maletines en aviones, las joyas en cajas fuertes, los secretarios de organización del PSOE encarcelados, el rescate de la aerolínea, los hidrocarburos venezolanos, la SEPI, el UNO, la jueza en la diana de la mafia, el hermano condenado, la esposa en el banquillo, Ceuta, Canarias y Baleares invadidas, el Sáhara, Pegasus, las vacaciones en La Mareta, la no vivienda y el bochorno manipulador de Mari Carmen, las recomendaciones de libros y canciones del verano, la amnistía, el FGE, las cloacas, la deuda pública y la inflación, los no presupuestos, etc., etc.
Para que el PSOE consiga 85 diputados tendrían que votarle algo más de 5 millones. Analizado lo analizado y visto lo visto a mí me parece un número bestial pues con la que ha caído y sigue cayendo, si 5 millones creyeran que el mentiroso compulsivo debe seguir, apaga y vámonos.
NOTA (*): La UCO, Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, evacuó informes que acreditan manipulación de votos en 2014 y 2017.
Utilizo el término pucherazo refiriéndome a manipulación del voto y fraude electoral.
*Ex Director General de Seguridad y Emergencias. Gobierno de Canarias. Ex Diputado VII Legislatura. Parlamento de Canarias.