No todo puede ser petróleo
Por Francisco J. Chavanel
1.- ¿Está el Gobierno canario concentrado en lo que debe?
No todo puede ser petróleo. Afortunadamente. Pero el ejecutivo canario está dando muestras preocupantes de aislarse de los verdaderos problemas de la sociedad. Es evidente que una buena parte de sus políticas han sido bloqueadas por otras impulsadas desde Madrid por esa guerra sin cuartel y personal que el ministro Soria traza sin lugar al desaliento contra el presidente Rivero, y así lo hemos denunciado en varias ocasiones. Sin embargo, hay parcelas que dependen exclusivamente de la voluntad del Gobierno canario, y lo que contemplamos sobre ellas es una lentitud pasmosa a la hora de tomar decisiones, retrasos de difícil justificación, colapso nonista, e influencias llamativas.
Para colmo un nuevo elemento se ha unido al baile: las elecciones internas de Coalición Canaria que tienen que determinar quién será el candidato a la Presidencia en los comicios de mayo de 2015. La fecha está cerca, el 13 de septiembre. Los días vuelan hacia un agosto que se me antoja que será un mes muy trabajado, con escasa capacidad de maniobra sobre todo para el “aspirante” Rivero. El grupo de Ana Oramas, en el que se encuentra Fernando Clavijo, casi seguro candidato, lleva casi dos años reuniéndose con unos y con otros, tomándole el pulso a lo que se piensa en las distintas islas, cerrando importantes acuerdos de colaboración que pronto cobrarán sentido. Rivero cuenta con su experiencia y con la maquinaria del Gobierno. Parece mucho pero puede que no sea suficiente. La ola renovadora que asalta a la inmensa mayoría de los partidos españoles, también afecta a Coalición Canaria… En cualquier caso, si Rivero se dedicara exclusivamente a sus tareas de Gobierno probablemente perdería cualquier chance para lograr su tercera candidatura. De modo que debe tener un ojo en el terreno que pisa y otro en el porvenir, como en la fábula que interpretó con maestría Silvio Rodríguez.
Esta misma semana tuvimos un ejemplo en Telde, con motivo de la proclamación de Pablo Rodríguez como candidato a la Alcaldía en el 2015. Estuvieron todos los candidatables. Todos con sus equipos, hablando entre ellos, buscando alianzas, midiendo el terreno, sumando los votos de cada cual. CC es ahora mismo un hervidero. Y el Gobierno no está centrado del todo en su labor. Nadie le va a regalar a Rivero su nominación y él, que presumía una menor hostilidad hacia su persona, ya lo sabe. Lo que significa más problemas en su cabeza.
Dentro de unos días el Gobierno de Canarias anunciará una nueva batalla legal contra Madrid, aparte de la ya conocida por las prospecciones de Repsol. Basándose en el Estatuto de Autonomía reclamará para su control los aeropuertos canarios dentro de la red de Aena. El viernes, precisamente, el gabinete de Rajoy aprobó la privatización del 49% de la compañía, desoyendo los consejos del Consejo Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC), un superregulador nombrado por el propio Gobierno central, que entiende que la privatización debe hacerse en paquetes, separando los que dan beneficios de los que no los dan, que son la inmensa mayoría. En la actualidad sólo diez de cuarenta y nueve son rentables, de los que seis son canarios (Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, Tenerife Norte, Tenerife Sur, y Gran Canaria). De los 550 millones de euros de beneficios del pasado ejercicio, 330 proceden del Archipiélago. Las Islas son claramente las más perjudicadas con la privatización. El nuevo contencioso exigirá máximo nivel de concentración y un excelente aguante. Madrid responderá en todos los frentes que pueda.
2.- BIC Oasis, vino de Lanzarote, Ley Turística
Algunos asuntos pendientes que están en agenda y que inquietan en distintos sectores:
A) BIC del Oasis. El plazo vence el 6 de agosto, fecha horrible pues el personal está de vacaciones con poca atención a lo que sucede en el escenario político. El Gobierno debe aprobar o cambiar la determinación adoptada por el Cabildo de Gran Canaria sobre el proyecto de Riu de construir sobre los lodos del Hotel Oasis un adefesio de 25 metros de alto, que como una serpiente recorre todo el frente de playa, ocultando y quedándose para sí el usufructo de la totalidad del palmeral de Maspalomas, el cual, por sentencia del Supremo de inicios de los 80, lo considera público y obliga a sus tutelantes –clase política- a protegerlo, cosa que sospechosamente no ha hecho.
Las presiones de Riu siguen. Por dos veces Paulino Rivero se ha desplazado a Mallorca por el asunto del petróleo, donde, aparentemente, se reunió con Carmen Riu. De momento, que sepamos, no hay acuerdo. Si el gobierno no ampara al Cabildo de Gran Canaria en su petición del BIC daría permiso al demoledor proyecto de la cadena mallorquina, un monumento al feísmo, al tiempo que daría balas al movimiento ecologista que en estos momentos es el principal valedor de las políticas antipetroleras de Rivero. Son los ecologistas los que mueven a miles de ciudadanos que ganan la calle con sus pancartas y sus consignas, desplazando de la foto al Partido Popular. Me consta que el presidente alienta un consenso entre las partes en litigio, pero todo va tan lento que es complicado saber si llegará a tiempo.
B) El vino de Lanzarote. Para el pasado 30 de junio estaba prevista la decisión de la Cutmac sobre el plan especial de La Geria, la zona vitivinícola por excelencia de Lanzarote. El Gobierno lleva con el asunto en sus manos nada menos que catorce años y es su retraso lo que ha propiciado que auténticos buscavidas con deseos de venganza hayan propiciado una situación de inseguridad jurídica, y con esa inseguridad machacar a una de las principales bodegas, Stratvs, hasta conseguir cerrarla.
Da igual que los últimos análisis realizados arrojen el dato de que la bodega no contamina. Para los jueces de la sección sexta el hecho de que no contamine no significa que no lo vaya hacer en el futuro. Es alucinante, pero ellos mandan. De modo que el problema de Stratvs ya es el problema del resto de las bodegas, que igual tendrían que ser cerradas en el futuro si la juez Muñoz y el fiscal Stampa se despliegan con la misma autoridad, para mí abusiva, demostrada hasta ahora.
Lo que nos cuentan es que es tal el número de alegaciones que ha sido imposible fallar el 30 de junio, por lo que se desplaza la decisión hasta el 28 de julio. Lo que también nos cuentan es que la FCM (Fundación César Manrique) mueve sus influencias, que son unas cuantas y más ahora por lo relatado anteriormente sobre el petróleo, para que el Ejecutivo retrase todavía más el paraguas legal que necesitan las bodegas. Mientras tanto Stratvs, aburrida por el mal trato, ha decidido marcharse una temporada de Lanzarote e intentar producir su magnífico vino en alguna bodega de Tenerife, concretamente de la zona de Tacoronte. Yo, desde luego, no me creo los rumores referentes a FCM. No alcanzo a saber qué ganan con una maldad tan colectiva. Su objetivo ya lo han logrado: precintar Stratvs y obligar al empresario Juan Francisco Rosa a que emigre su vino hacia otro lado. Estaría bueno que Rosa mejorare las prestaciones de su producto en Tenerife, y que allí, las autoridades locales, le ofrecieran todo tipo de ayudas y desgravaciones para que se quede. No sería nada raro, pues suelen hacerlo a menudo. La Fundación es la ruina de Lanzarote. Arruinando a los que quieren su progreso ellos se hacen de oro. El Gobierno debiera proteger una actividad que enaltece la isla de Lanzarote y dejarse de más milongas.
C) Ley Turística, construcción de hoteles de cuatro estrellas. La reciente sentencia del TC quitándole la razón al ministro Soria le ha dado moral al equipo de Rivero y al consejero Domingo Berriel. Se habían comprometido a evaluar los “daños” de la ley en mayo y ahora, después de la sentencia, lo dejan para octubre. Mal asunto. La ley es un desastre cuando vincula la desaparición de la planta obsoleta a la construcción de hoteles de cuatro estrellas… Es un desastre por intervencionista, porque perjudica ostensiblemente los intereses de la isla de Gran Canaria, porque frena el afán inversor de empresarios sobre terrenos turísticos ya aprobados. En medio de la desagradable discusión entre Rivero y Soria, el presidente canario se comprometió a deslindar hoteles de planta obsoleta, ofreciendo un acuerdo sobre estándares de calidad. No obstante, eso parece que no cuenta ahora. En aquel instante el propio Gobierno reconoció tácitamente su error y propuso un giro copernicano que la ceguera de Soria no entendió ni vio.
El Gobierno debe cumplir con su palabra. Ocuparse de buscar soluciones para la planta obsoleta hablando con empresas y con bancos, que apadrinarían las distintas operaciones, permitiendo que el dinero fluya libremente para erigir hoteles de cuatro estrellas allí donde esté permitido. No se puede tener una palabra hoy y mañana la contraria, según vaya el viento. Eso es oportunismo y quebranta la confianza del electorado en sus políticos.
El petróleo que tanto ha contaminado la vida social de las Islas no se sabe siquiera si existe. Lo que aquí he citado –BIC del Oasis, vino de Lanzarote, hoteles de cuatro estrellas- son piezas tocables, con carne y pulmones propios, que respiran cuidado del paisaje y de un futuro sostenible. Eso también es ecologismo e interés general.