OPINIÓN. Proteger sí, pero no con instrumentos absurdos
DESDE MI ISLA ATLÁNTICA. Por Antonio Coll
Los ayuntamientos están obligados, según las leyes, a confeccionar un Catálogo Arquitectónico Municipal con el fin de proteger bienes de la ciudad, como monumentos, inmuebles o espacios de interés histórico, artístico, arquitectónico, paleontológico, arqueológico, etnográfico, ecológico, científico u otros bienes que por sus características singulares estén recogido en la normativa del Patrimonio Histórico de Canarias y deban ser objeto de preservación. Después de esta breve introducción, la noticia de estos días es que el Tribunal Superior de Justicia de Canarias anula la suspensión de licencias relativas a los inmuebles incluidos en dicho catálogo, en su día aprobado, inicialmente, por el Ayuntamiento de Arrecife –mayo 2006-. Para el alto tribunal canario, el Catálogo Municipal nació viciado de interpretaciones absurdas y que se debe de anular radicalmente, porque no se puede redactar un Catálogo como documento autónomo, salvo que los instrumentos de ordenación territorial o planes lo autoricen expresamente que, en el caso a la que se refiere la sentencia, no ocurre. Es decir que el instrumento legal del Ayuntamiento aprobado en mayo del 2006, no se ampara ni posee cobertura de las normativas urbanísticas, por eso el TSJC ha declarado el citado “Catálogo” nulo de pleno derecho. Aunque dicha sentencia se puede recurrir, lo más razonable sería que la actual corporación, previos estudios, se planteara la cuestión en el nuevo Plan General Urbano de Arrecife, ya que el vigente data de 1991. Todo el mundo sabe que la ciudad de Arrecife ha crecido en los últimos 20 años a su libre albedrío, con un plan obsoleto y sin ningún rigor para el planeamiento de la misma. El último Plan aprobado por la corporación de Maria Isabel Déniz fue anulado por el grupo de gobierno de principio de esta legislatura, conformado por el PSOE-PIL. Y ahora pagamos las consecuencias de la indiferencia y torpe política llevada a cabo por el anterior alcalde socialista y el PIL. Porque tiempo tenían para modificarlo y llenarse de gloria. En pleno siglo XXI, Arrecife navega aún con un “timón oxidado”. Bien es sabido que la anulación del Plan aprobado inicialmente en el 2007, fue “perfumado” con una “fragancia” pestilente y que dio origen a la Operación Unión” y más tarde “Jable”. Pero esto es otra historia.
Melopea de Manuela y La Geria
La que fuera presidenta del Cabildo, Manuela Armas, de mal recuerdo en esta isla, el penúltimo día de celebrarse la moción de censura contra ella, firmó un decreto para abrir expediente con el objetivo de declarar BIC –Bien de Interés Cultural- con la categoría de “Sitio Histórico” todo el espacio donde se asienta La Geria. Conociendo el perfil de la política “socialista”, entiendo que en su ánimo no existía ningún amor a la ecología ni al medio ambiente porque, además La Geria ya le ampara un Plan Especial –muy restrictivo, por cierto- y otras normas medioambientales. La farfullera de Manuela, marioneta de otros, tenía otra intenciones que se pueden catalogar de malévolas y perversas. De hecho los viticultores, bodegueros y el mismo Consejo Regulador de Denominación de Origen Vinos de Lanzarote, ha puesto el grito en el cielo al enterarse por el BOC –Boletín Oficial de Canarias- número 191 de 27 de Septiembre de 2010, por el que se publica la Resolución que incoa el expediente de declaración BIC y se somete a información pública. El director de Bodegas El Grifo, una de las más antiguas, expresa su gran preocupación, tildando de “barbaridad” la declaración BIC ya que “sería un grave e irreparable perjuicio para agricultores y bodegueros”. Para Ramón Melián sería “condenar de muerte la viticultura de la Geria”. Yo vuelvo a reiterar si ya el espacio de La Geria cuenta con los mecanismos de defensa, protección y desarrollo sostenible para qué un nuevo instrumento, cuando además La Geria significa un importante activo económico para la isla. Gracias a los agricultores y Bodegueros, hoy La Geria es admirada por miles de turistas que nos visitan cada año. Ellos son los principales protagonistas de proteger el atractivo que ofrece La Geria. Las últimas noticias es que el propio presidente actual del Cabildo, Pedro San Ginés ha dado orden expresa para la paralización del expediente. Plausible. Manuela Armas no tuvo ni la sensibilidad de escuchar a los afectados. De pena. Aunque debo de hacer constar que los auténticos impulsores de los “disparates interesados” que se cometieron cuando “ella” gobernaba se encuentran bien escondidos, en sus sillones de cuero.
Ahora solo el Cabildo y el Gobierno de Canarias pueden restituir la declaración y dejar a los agricultores y bodegueros que marquen las líneas maestras, como siempre lo han hecho, para que La Geria siga siendo un gran bien para Lanzarote.
A veces con tantas leyes y normativas, lo único que se consigue es matar la “gallina de los huevos de oro” y por contrapartida perjudicar el propio bien al que “algunos” disimulan defender. Siento ser un ácrata en determinadas cuestiones, pero me fio más de un agricultor o bodeguero en la defensa ecológica que de los miserables políticos que, desgraciadamente, abundan con demasía en este país.