OPINIÓN | Ultraperiféricos intergalácticos
Por Jorge Dorta
Siempre me he preguntado cómo se puede ser ultraperiferico en un mundo globalizado y en medio de las rutas mundiales de transporte marítimo. Cuando alguien me dice que los canarios somos ultraperiféricos tengo la impresión de que me están vacilando, o que somos de otro planeta y todavía no nos hemos enterado.
Plataforma tricontinental ultraperiférica es un concepto que desafía toda lógica y todo sentido común, y no solo semánticamente. Al que se lo ocurrió la idea o se pegó un viaje de tripi y se quedó colgado en la ultraperiferica intergaláctica o fue un gracioso que nos vaciló a todos.
La verdadera ultraperiferia son la meseta tibetana, los glaciares de Groenlandia y determinadas partes remotas de la selva del amazonas, de la selva de Borneo, de Australia y del desierto del Sahara. El resto está bien conectado y Canarias aparece en medio de las principales rutas marítimas y aéreas del mundo
El vacilón este me tiene loco. A ver, si el subdesarrollo de Canarias se explica porque es un territorio ultraperiférico, entonces, para que esa hipótesis fuera cierta, no podría ser plataforma tricontinental. Entonces por pura lógica, o no es un territorio ultraperiférico o el subdesarrollo de Canarias se explica por otros factores y nos han metido una trola como un burro.
Nos han vendido la moto pero bien. Si el subdesarrollo no se explica por factores geográficos, lo de la ultraperiferia sobra… Y si lo de la ultraperiferia sobra, ¿qué hay que hacer para desarrollar Canarias?
¿Cómo es posible que mandar un container de Cadiz a Perú sea más barato que mandarlo a Canarias, cuando la distancia es mucho menor? ¿Acaso es que Canarias está alejada de las rutas marítimas globales? Pues parece que no. El puerto de las Palmas es uno de los principales puertos del mundo y estamos en medio de una de las rutas más transitadas.
No sé, pero me está dando que los españoles con esto del tráfico marítimo tienen montado un chiringuito extractivo como en los tiempos del monopolio de la Casa de Contratación de Indias.
A ver, no me estés chiflando. ¿Me quieres hacer creer que estando en medio de una de las rutas internacionales más transitadas del mundo tenemos la cesta de la compra más cara, que mandar un contenedor desde o hacia Canarias cuesta una fortuna y que la actividad industrial no es posible por problemas de logística y “lejania”? Me estás vacilando, ¿verdad?
Cualquier estudiante de primero de económicas o empresariales entenderá que esta situación es incompatible con el libre mercado. Dicho de otra forma, bajo el libre mercado esta situación es I-M-P-O-S-I-B-L-E.
¿No será que las ayudas al REA en lugar de ir a los consumidores van directamente a las navieras españolas? ¿No será que mantienen los precios artificialmente inflados? ¿No será que impiden la competencia mediante el aparato administrativo? ¿Si mandar un container de Cadiz a Canarias es más caro que mandarlo a Perú y gastas menos combustible en hacerlo, ¿cómo es que no hay mil y una navieras extranjeras tratándose de aprovecharse de semejante chollo?
La UE ha establecido dos clases de estatus, uno para las que llama Regiones Ultraperiféricas (RUP) y otro para los Países y Territorios de Ultramar (PTU). Las RUP están incluidas en la Unión Aduanera y sometidas a las restricciones del Mercado Único, no poseen cielos y mares abiertos y no tienen la Quinta Libertad Aérea que les permita hacer escalas a todos los vuelos internacionales que atraviesen su espacio aéreo. Tienen una conectividad con el exterior muy restringida respecto al establecimiento de líneas aéreas y marítimas. Con tales limitaciones es imposible ser plataforma tricontinental.
Los PTU están fuera del Mercado Único y sí pueden establecer las líneas que quieran. Y los países independientes también y con mayor libertad, porque pueden establecer Consulados y Embajadas que faciliten todos los trámites legales para las operaciones comerciales que utilicen a Canarias como plataforma. En un mundo global no puede hablarse de ultraperiferia si existieran libertades comerciales, tal como propugna la OMC.
Canarias está presa en una cárcel ultraperiférica, bajo prohibiciones y restricciones españolas y europeas, para que no pueda convertirse en plataforma tricontinental, en definitiva, para que no pueda internacionalizarse y siga siendo un mercado cautivo en el que España siga practicando políticas extractivas de renta para beneficio propio y el de sus intermediarios locales. El subdesarrollo de Canarias no tiene nada que ver con la geografía. Nosotros estamos forzados a ser periferia mediante leyes impuestas por Madrid y Bruselas. La falacia ha sido la de considerar que el desarrollo de Canarias en un mundo globalizado depende o está condicionado por su posición geográfica.
Llamarnos ultraperiféricos, ultramarinos o intergalácticos es un eufemismo para no llamarnos lo que somos: territorio extra europeo bajo dominación de un Estado miembro y sometido a un régimen altamente extractivo, o sea, una colonia.