Propaganda “empichada”
Por Antonio Coll
La difusión de unos folletos contra las prospecciones de hidrocarburos, repartidos por el Cabildo de Lanzarote, en la ITB de Berlín, una de las ferias turísticas más importantes del mundo, ha causado malestar en determinadas instituciones y partidos políticos de Lanzarote. En este aspecto, la patronal turística de Lanzarote, Asolán, ha manifestado que “Esto no es promoción turística y solo transmite una imagen catastrofista de Lanzarote”.
A mí me gustaría saber quién ha sido el “iluminado” de aconsejar al gobierno insular de aprovechar la feria de Berlín de llevar a cabo iniciativas propagandísticas, no consensuadas y con dinero público. Por otra parte, de los siete cabildos canarios, sólo el de Lanzarote tuvo la osada idea de acudir a una feria mundial, para realizar propaganda que yo califico de “empichada”, porque no tiene sentido intentar captar turistas, enseñando “playas llenas de alquitrán”, en uno de los mercados que más aumenta en Canarias, recibiendo en el 2013 más de 2,6 millones de germanos y ya, en los primeros meses del presente, se ha incrementado el porcentaje en un 18,20%, con respecto al periodo anterior.
¿Los majoreros son más listos?, porque el Cabildo de Fuerteventura, a pesar de estar en contra de las prospecciones, no se le ocurrió tan disparatada idea, ni al propio gobierno canario.
El mismo Partido Popular, en la oposición cabildícia, ha manifestado que no se “puede permitir que los gobernantes en el Cabildo tengan barra libre para hacer actos propagandísticos, en cualquier foro, y, menos aún, cuando estos causan un daño importante y totalmente innecesario al sector que, precisamente, sostiene a la isla”. En este aspecto, creo que el PP tiene razón porque es una temeridad usar ferias promocionales internacionales para crear falsas alarmas en los potenciales clientes. Porque en el fondo, el mensaje está en un contexto de hipótesis, sobre unas exploraciones que aún ni siquiera se han realizado ni se sabe bien que nos puede deparar el futuro. Pero bueno, la cuestión aquí, no es especular o posicionarse a favor o en contra de las prospecciones autorizadas a Repsol. El debate que se suscita es si el Cabildo de Lanzarote, por iniciativa propia, hizo bien de utilizar una feria promocional turística, que cuesta mucho dinero, para ofrecer una imagen de la isla irreal y con posibles connotaciones y efectos negativos. Porque cuando se va a un evento de promoción, el objetivo prioritario y único es ofrecer los atractivos de la isla para captar el máximo de potenciales turistas. Y no creo que unos folletos con playas “empichadas”, impresos, por cierto, con tinta que procede de hidrocarburos, sea lo más sensato. A mi manera de ver, el grupo de gobierno del Cabildo de Lanzarote, en minoría, independientemente de su postura en contra de las extracciones de petróleo, tiene la obligación de reflexionar y cuestionar si la estrategia utilizada es positiva para la isla. Como gobierno se lo tiene que plantear. Y, también, porqué los demás cabildos o el propio ejecutivo canario, no se unieron a la iniciativa…
Yo veo bien que el Cabildo se preocupe por la sostenibilidad futura de la isla, que tenga sus reparos de unas hipotéticas amenazas del medio natural, como son las playas, pero, entiendo, que se ha equivocado del escenario elegido para exponer su estrategia propagandística, en contra de las prospecciones petrolíferas.