Queridos Reyes Magos de Oriente

Asociación de vecinos Masdache se protege
Este año vamos a ahorrarles la lista de juguetes, porque en Lanzarote ya nos han traído de todo, torres de telecomunicaciones y eléctricas, aerogeneradores, antenas por doquier … Así que les escribimos para ver si, con un poco de magia, consiguen lo que aquí parece imposible: que alguien ponga límites.
Los intereses políticos, siempre tan generosos con el suelo que no les pertenece, siguen regalando paisaje como si fuera suyo. Lanzarote se vende por partes, a plazos y, a ser posible, a grandes empresas que prometen beneficios mientras convierten la isla en un polígono con volcán de fondo. Lo llaman desarrollo; nosotros lo vemos claro: destrucción con logotipo.
El paisaje —ese que nos hizo únicos y que otros supieron proteger mejor que nosotros mismos— va cayendo sin hacer ruido. Y cuando alguien protesta, se le dice que exagera, que es el precio del progreso o, nuestra favorita, que “no hay alternativa”. Curiosamente, alternativas nunca faltan cuando se trata de beneficiar a los de siempre.
Y ya que están por aquí, Reyes, aprovechen y pasen por la Fundación César Manrique. No para una foto ni para un acto institucional, sino para preguntarles si se sigue defendiendo el pensamiento de César o solo administrando su recuerdo. Porque mirar hacia otro lado mientras se destroza el paisaje no es neutralidad: es complicidad.
César Manrique defendía una isla pensada para vivir, no para exprimir; para crear, no para vender al mejor postor. Si hoy levantara la cabeza, quizá no pediría milagros, sino algo mucho más incómodo: coherencia y limites.
Así que este año les pedimos que repartan regalos poco habituales:
-Un poco de vergüenza a quien firma sin mirar.
-Memoria a quien se llena la boca de sostenibilidad mientras firma autorizaciones para llenar la isla de “juguetes”.
-Y, si les sobra algo de magia, valentía a quienes deberían defender el paisaje y prefieren el silencio.
- Para los lanzaroteños, canarios y todos los que amen esta tierra les pedimos que nos sigan trayendo valentía y coraje para proteger nuestro paisaje frente a las decisiones políticas que lo dañan y lo convierten en mercancía. Que no nos falte la fuerza para alzar la voz, ni la conciencia para defender lo que heredamos y debemos dejar a los que viene detrás.
Y por ultimo
Si no pueden con todo, al menos no se olviden del carbón. Aquí hay mas de uno que se lo ha ganado con creces.