Cerámicas Catalino lleva el suelo de barro cocido artesanal andaluz a cuatro continentes
La fábrica malagueña de baldosas y ladrillos artesanales consolida su proyección internacional con envíos a Francia, Estados Unidos, Reino Unido y Emiratos Árabes, entre otros.
Cerámicas Catalino, fabricante artesanal de suelos de barro cocido, azulejos de barro esmaltados y ladrillos de barro cocido con sede en Vélez-Málaga, consolida su posición como referente nacional en cerámica artesanal de barro y amplía su presencia en los principales mercados internacionales. La demanda de sus piezas, elaboradas a mano siguiendo la tradición alfarera andaluza, llega hoy a cuatro continentes con destinos como Francia, Estados Unidos, Reino Unido y Emiratos Árabes Unidos.
Una artesanía que trasciende fronteras
El proceso de fabricación de Cerámicas Catalino es íntegramente artesanal. Cada baldosa y cada ladrillo son el resultado del trabajo manual de artesanos especializados, lo que genera superficies, bordes e irregularidades que ninguna máquina puede reproducir. Esta autenticidad, ligada al barro malagueño y a décadas de oficio, es precisamente lo que atrae a arquitectos, interioristas y promotores de todo el mundo que buscan materiales con identidad propia para sus proyectos.
La empresa mantiene colaboraciones con estudios de arquitectura y diseño de interior en distintos países, lo que ha permitido que sus productos se integren en proyectos residenciales y de alto standing en mercados tan distintos como el norteamericano, el europeo y el del Golfo Pérsico.
Tres productos, una misma esencia
La propuesta de Cerámicas Catalino se articula en torno a tres líneas principales. Los suelos de barro cocido ofrecen el acabado mate y cálido propio de la arquitectura mediterránea y están disponibles en distintos formatos y tonalidades. Los azulejos de barro esmaltados incorporan color y brillo sin perder la textura artesanal que caracteriza toda la colección. Los ladrillos de barro cocido, por su parte, responden a una demanda creciente en reformas y nuevas construcciones que apuestan por materiales naturales, sostenibles y con acabado singular.
Cada pieza se produce en Vélez-Málaga y se envía a España y al resto del mundo con un plazo medio de entrega de cuarenta días, adaptado a las necesidades de cada proyecto.
Tradición andaluza, alcance global
El crecimiento internacional de Cerámicas Catalino refleja una tendencia más amplia en el mercado de los materiales de construcción: la revalorización de lo artesanal frente a lo industrial. En mercados como el estadounidense o el emiratí, donde la búsqueda de exclusividad y autenticidad impulsa las decisiones de compra en proyectos de diseño de alto nivel, el barro andaluz encuentra un encaje natural.
La empresa trabaja con particulares, constructoras y estudios de diseño que pueden solicitar muestras gratuitas antes de realizar un pedido, un servicio que facilita la decisión de compra a distancia y que ha resultado clave para consolidar la confianza de los clientes internacionales.
El crecimiento exportador de Cerámicas Catalino no ha venido acompañado de una industrialización del proceso. La empresa ha optado deliberadamente por mantener la escala artesanal de su producción, lo que implica tiempos de fabricación más largos pero también un control absoluto sobre cada pieza que sale del taller. En un sector donde la presión por reducir costes ha llevado a muchos fabricantes a automatizar fases críticas del proceso, esta decisión supone una apuesta clara por la diferenciación. Los mercados internacionales más exigentes —el lujo residencial estadounidense, los grandes proyectos de interiorismo en los Emiratos o la rehabilitación de patrimonio arquitectónico en Francia y Reino Unido— valoran precisamente esa coherencia entre discurso y práctica: que una empresa que vende autenticidad la defienda también en su forma de producir.
Para más información o solicitud de muestras, visita
ceramicascatalino.com
